El objetivo de los más potentes altavoces blancos es que el Arsenal llegue el próximo miércoles al Bernabéu impresionado por la capacidad de reacción del Madrid en Europa. Que los jugadores de Arteta sientan en sus carnes un cierto desequilibrio psicológico porque en toda la previa se ha aireado que es posible. Y se lo han creído. En una ocasión le preguntaron a Carvajal por qué tenían tanta fe en remontar en los últimos minutos y el buen lateral blanco contestó que la cuestión era más que los rivales sabían que serían derrotados que su propia energía en ganarlos. Hay expertos, sin embargo, que opinan que puede ser un partido excelente para el Arsenal, ya que dispondrá de más espacios que en la ida. Pero el hostigamiento ya ha comenzado y no se detendrá hasta el final de la eliminatoria. Pero además deberán correr.
La cifra de que el FC Barcelona corrió ante el Borussia 15 kilómetros más que los blancos contra el Arsenal choca con aquella mítica frase del icónico Carles Rexach: correr es de cobardes. Es una estadística difícil de digerir en Madrid, que siempre ha explotado el físico, por encima de la técnica, para alardear de otra manera de jugar al fútbol. Hay una diferencia aplastante y es el trabajo que hace el tridente blaugrana ante el póker blanco. Lamine, Lewy y Raphinha son el primer freno y la primera zona defensiva del Barça mientras Mbappé y Vinicius no están acostumbrados a trabajar en marcajes. Rodrygo tiene un punto más de sacrificio, como Bellingham, pero el póker blanco está para mirar hacia arriba, no hacia atrás en un fútbol en el que los cinco cambios ya han igualado las grandes diferencias, con mayor tono físico.
El Barça es el mejor tridente de Europa con 82 goles, casi 20 más que sus más inmediatos perseguidores. Están frescos y son de características diferentes cada uno, lo que les otorga una calidad más de combinación y acoplamiento a diferentes escenarios. Y se sacrifican cuando deben hacerlo. Que en el que debía ser el año de Mbappé el máximo goleador sea a estas alturas Lewandowski en Liga y Raphinha en Champions es bastante indicativo de por dónde van los tiros.