Llega la fase decisiva de las competiciones, aquella en la que los técnicos, ejecutivos y directivos de los equipos que han llegado con opciones de ganar los grandes títulos deben hilar muy fino. Una época complicada porque se juntan en el calendario decisiones deportivas de aplicación inmediata, como son las alineaciones, con otras situaciones en que también hay que ‘mojarse’ como son las renovaciones o las negociaciones para fichar o vender. Y cuadrar todo eso no es sencillo. Más que nada porque, por primera vez en mucho tiempo, ilusionan más los que están que los que pueden llegar de fuera. Básicamente porque la mayoría de los que hay ahora se están ganando seguir.
Es cierto que el Barça debe ir mirando un 'nueve' de futuro porque Lewandowski cumplirá 37 años, pero cuesta mucho encontrar uno que haya firmado 40 goles como es el caso del polaco. Es lícito pensar en algún central como Tah que quede libre, pero Cubarsí, Iñigo, Araujo y Eric Garcia están rindiendo a satisfacción. Igual que los laterales Koundé, Balde y Gerard Martín. En la media, De Jong, Pedri, Gavi y Fermín están que se salen, mientras que cuando han estado sanos también han brillado Olmo, Bernal y Casadó. Hasta Pablo Torre ha dejado destellos cuando ha jugado.
Y en la delantera, el juego y los números de Lewandowski, Raphinha, Lamine Yamal y Ferran Torres son espectaculares. Sólo Pau Víctor se ha quedado un poco atrás, mientras que Ansu no ha contado. En resumen, que si se mantiene ese bloque sólo habría que hacer algún retoque barato en el lateral derecho, donde Fort no cuenta mucho para Flick, y en el extremo izquierdo, donde Fati no seguirá. Pero incluso en esa posición se podría adaptar un Fermín que ha rendido ahí a satisfacción, como Ferran y Olmo pueden jugar de ‘nueve’. La conclusión es que es mejor centrarse más en atar renovaciones necesarias (Koundé, Raphinha, Lamine, Frenkie, Szczesny) que en fichar. Atando a los cinco citados, Deco dejará una plantilla ‘top’ para Flick aunque no se fiche o se fiche poco. No es mal discurso para los próximos dos meses en los que el Barça aspira a ganar un triplete después de muchos años. No olvidemos que los que lo deben ganar son los que están y no los que suenan para venir.