Todo en el Real Madrid CF parece estar desajustado. Digan lo que digan. Tienen 15 Champions, eso es cierto, pero la entidad ha perdido todo el respeto que algunos podían tenerle. El club blanco es además el foco de miles de vídeos en Instagram que se mofan de su grandeza con decisiones arbitrales demenciales... La caída ha sido prolongada, pero el club blanco ha tocado fondo pese a las apariencias. Veamos...
La decisión de no aceptar que otro jugador que no era Vinicius obtuviera el Balón de Oro y la negativa de Florentino Pérez de no ir a la gala fue el inicio de una debacle que continuó con los insultos de Jude Bellingham a los árbitros, la demagogia de Real Madrid TV, la locura no penalizada adecuadamente de Antonio Rüdiger en la final de Copa, las deficiencias del nuevo Bernabéu con el mal estado del césped, la no insonoridad y el fracaso deportivo en todas las competiciones y en sus cuatro enfrentamientos con el Barça, que aun contando con clamorosas ayudas arbitrales fue de 0-4, 5-2, 3-2, 4-3…
El Real Madrid enfoca la formación de sus
jugadores con un claro estilo mercantilista
Le falta al Real Madrid humildad, algo exigible en el mundo del deporte y en la vida. Antes del inicio de esta temporada no hablaban de La Liga, ni del doblete, ni del triplete o el sextete, hablaban del septete, y en la asamblea del club, celebrada el pasado mes de noviembre, Florentino hizo colocar en el escenario siete copas. Aún pueden ganar el Mundial de Clubs, lo que sería para ellos una nueva proeza.
Ahora cuando se anuncia otro pelotazo urbanístico facilitado por el Ayuntamiento de Madrid, que ya ha anunciado que recalificará los terrenos de Valdebebas para el proyecto Madrid Innovation Center, uno se pregunta qué más ayudas puede tener ese club. Pero todo no se paga con dinero.
Tras la era Messi, llega ahora la era Lamine Yamal, por no citar a Pedri, Cubarsí, Balde, Casadó, Gavi y demás componentes del denominado Dream Teen. Las canteras, más que las carteras, emergen como una necesidad para los grandes clubes. La Masia es sin duda la mejor escuela del mundo y ha creado maravillas, y los nombres de Messi y Lamine Yamal dan una idea de la magnitud del éxito azulgrana en el terreno de la formación.
Y el Real Madrid... Seguirá tirando de talonario, pero el ejemplo del Barça les ha calado fondo y han iniciado toda una campaña para fortalecer su cantera, a la que denominan informalmente La Fábrica.
La Fábrica no es evidentemente un nombre adecuado para la formación deportiva de adolescentes. Es más bien un término mercantilista que para nada puede o debería asociarse con los jóvenes, pero que se ajusta perfectamente a la idea de los blancos. A las futuras estrellas, si nos las compras, no se las fabrica, se las forma.
Ya es tarde para el Real Madrid buscar otro nombre para su cantera. Nadie lo pensó dos veces porque en la mente blanca la formación y los valores no son otros que ganar, cómo sea y aunque sea con obscenidad.
Qué el fútbol es un negocio, no hay duda, pero que el deporte es una manifestación social, cívica y cultural que debe generar positivismo es una evidencia. El Real Madrid, que anuncia títulos y premios antes de ganar, va por el mal camino. Florentino puede hacer negocios y seguir invitando a quien quiera a su palco. Su desprestigio actual será difícil de revertir. La Fábrica es el nombre perfecto para explicar los valores del madridismo.