Abrazos y piropos recíprocos antes del duelo entre Hansi Flick y Eder Sarabia, que se plantó en Montjuïc con una impoluta camiseta blanca de los Beatles. Y mientras en el Bernabéu sigue cantando el 'Hey Jude' gracias a Bellingham, en el Estadi Olímpic empezó a iluminarse algo el fútbol azulgrana recuperando alguna de las señas de identidad desde que el alemán es su entrenador. “'Here comes the sun', pudo tararear Flick con cierto mensaje al ver cómo los suyos supieron zafarse de la presión alta del Elche en la salida de balón y responder a la vez mordiendo letalmente cuando los de Eder Sarabia aplicaron la innegociable idea para crear juego. Así nacieron los dos primeros goles del Barça en un visto y no visto, primero con Alejandro Balde percutiendo para servir el 1-0 a Lamine Yamal y luego con Fermín López, directísimo como siempre para irse embalado y dar el pase de la muerte a Ferran Torres en boca de gol.
El onubense es puro oro. Por eso seguramente Flick le dio media hora de descanso, ya con 3-1 después de ser clave nuevamente en el gol de la sentencia, pensando en la exigente cita del miércoles en Brujas. Fermín avistó a 40 metros de distancia a Marcus Rashford desde la banda derecha con un golpeo seco y preciso. El inglés lo tradujo en gol con su clase. La mentalidad ganadora del canterano no casa con la relajación. Fue clave como revulsivo para ganar al Girona, trigoleó ante Olympiacos, marcó en el Bernabéu y se estrenó ayer como asistente por partida doble mientras comparte el ‘Pichichi’ culé (6) con Ferran Torres y Rashford.
Sin Pedri, Frenkie de Jong, lúcido con un pase a Ferran entre líneas que rozó el gol, y Marc Casadó, clarividente para encontrar a Fermín al hueco en el 3-1, formaron el doble pivote en un Barça más eficaz sin balón. Del estéril 69% del Bernabéu se pasó a perder la posesión (49%) frente al valiente Elche, que fue ganando terreno en el segundo tiempo cuando el Barça, tal vez por no acabarse de ver en plenitud física, bajó el tono. Brujas y Vigo están a la vuelta de la esquina y eso pesa en un equipo que recuperó a Dani Olmo y Robert Lewandowski. Faltará tras el parón liguero que se una Raphinha, que se antoja clave para el ‘Tourmalet’ Athletic-Chelsea-Atlético. Haber detectado el problema es positivo. “Hemos recuperado el espíritu y la intensidad. Volvemos a comernos el césped como la pasada temporada”, resumió Ferran al final. El miércoles, más en la Champions.


