Dos goles de cabeza de Koundé, en tres minutos, derribaron al Eintracht en un partido vital de Champions para el Barça. El equipo de Flick debió otra vez volver a remontar un resultado adverso. Salieron acelerados y acabaron la primera parte impactados por el gol en contra, en otra transición penalizada. Dos cambios clave cambiaron la decoración en la segunda parte y decantaron el triunfo para el equipo blaugrana.
Por un lado, el Eintracht salió del vestuario a por el partido, avanzó líneas, salió con el balón controlado y, evidentemente, dejó espacios. Hasta ese momento, el club alemán había defendido con mucho orden, al hombre, con dos barreras muy sólidas y sacando el balón sin miramientos. Pero tras el descanso debió pensar que sería más efectivo si aumentaba su capacidad ofensiva. Y los delirios de grandeza acabaron por desmontar su única estrategia inteligente, la de la primera parte.
Por otro lado, Flick dio entrada a Rashford, abriendo el campo, ganando un futbolista que buscó el uno contra uno, apostando más por el fútbol por fuera que por dentro para atacar la telaraña defensiva de los alemanes. Un centro del inglés fue rematado por Koundé por la derecha, donde los defensas alemanes solo estaban pendientes de Lamine. Y, después, un centro de Yamal volvió a encontrar la cabeza del lateral blaugrana que antes de anotar el primer gol había fallado dos entregas que podían haber costado un serio disgusto. En apenas tres minutos pasó de ser cuestionado a ser el MVP de un encuentro en un Barça que sigue teniendo el gol muy repartido entre muchos jugadores.
Fue una gran victoria europea para el Barça en la que se debe aprender de los errores de la primera parte: tanto en el insistente ataque por dentro en una defensa muy cerrada y muy difícil de desbordar, como en la necesidad de frenar esas transiciones letales con una retaguardia adelantada que marca un estilo, pero que a veces da ventaja al rival. El Barça, sin embargo, siempre ha sido mejor cuando ha jugado con el riesgo. Pero el partido solo tenía un objetivo: ganar. Así se hizo.