Todo hacía indicar que Fabinho también recalaría en Arabia Saudí. Los medios ingleses daban por hecha su marcha del Liverpool al Al Ittihad, el mismo equipo que hace unas semanas fichó a Karim Benzema, a cambio de 46,2 millones de euros, pero a última hora la operación puede frustrarse por una insólita razón extradeportiva que nada tiene que ver con el fútbol y las negociaciones entre club y jugador.
Incluso Fabinho, de 29 años, había pactado con el Al Ittihad los términos de un contrato de cuatro temporadas, hasta 2027, pero el problema radica en que los Bulldogs franceses, la raza de los dos perros que tiene el centrocampista brasileño, es ilegal en Arabia Saudí.
Con objeto de que el fichaje no se vaya al traste, el Al Ittihad está realizado gestiones con el gobierno saudí para solicitar un permiso especial y el jugador pueda llegar con sus mascotas.
Solo este inesperado inconveniente separa a Fabinho de ser el cuarto refuerzo procedente del fútbol europeo que se incorpora a la plantilla que dirige el portugués Nuno Espirito Santo, entrenador del Al Ittihad, tras los fichaje de Benzema (Real Madrid), N'golo Kanté (Chelsea), ambos con la carta de libertad, y el extremo portugués Jota, traspasado por el Celtic de Glasgow a cambio de 29 millones de euros.


