Amnesia, aquella incapacidad total o parcial para recordar experiencias recientes o lejanas del pasado. Algo así sucede en el ecosistema que rodea al Girona FC respecto a la temporada anterior.
Nadie o prácticamente nadie se acuerda de aquellos que dejaron una gran huella en el equipo durante la pasada temporada, mostrando un rendimiento inmediato de la mano de unas consecuencias que por poco abrazan las competiciones europeas.
El aficionado ‘gironí’ tiene la ‘gran suerte’ de no tener que acordarse de aquellos que parecían imprescindibles en las filas de Míchel con la elástica rojiblanca. Hablamos de jugadores determinantes dentro de la plantilla, desde el mejor jugador del curso hasta el que se coronó como máximo goleador del equipo.
Durante este ejercicio de reflexión, empezarán a sonar nombres como el de Oriol Romeu, Santi Bueno, Taty Castellanos o Rodrigo Riquelme, entre otros. La baja del de Ulldecona supuso un antes y un después durante el verano ‘gironí’. Se trataba de la marcha del mejor jugador del pasado curso y una de las sorpresas de la Liga en la medular de los céspedes que amparaban la competición. Oriol no pudo cerrarle la puerta al FC Barcelona y dejó al entorno del club en una sensación de orfandad muy extraña.
Otro de los que se fue de un día para otro fue Santi Bueno, un jugador muy querido que se postulaba como el central del futuro ‘blanc-i-vermell’. Fue el mejor en la zaga, con lo cual los del técnico vallecano también perdían al mejor defensa de la plantilla dirección al Wolves de la Premier League.
Los aficionados ya estaban algo más preparados con Taty Castellanos y Rodrigo Riquelme. El talento de ambos no pasó para nada desapercibido hacia el resto de equipos, no sólo de la competición nacional, sino de puertas hacia fuera. Los cuatro goles al Real Madrid del argentino despertó el interés de Benfica, Lazio e incluso el FC Barcelona, tal y como él mismo reconoció. Sin embargo, la operación se decantó hacia el cuadro italiano. Riquelme, que se afianzó por fin a primer nivel, optó por cumplir con su sueño de triunfar en su Atleti, a pesar de saber que la idea de Simeone no es la más apropiada a su estilo de juego.
Sorprendentemente, pocos se han acordado de esos nombres durante esta temporada. El equipo ha registrado en nueve jornadas lo que en la pasada temporada tardó más de el doble, algo impensable para todos por la magnitud sorpresiva que está alcanzando el equipo.
Se trata de una amnesia impensable, pero también de una amnesia muy positiva por su motivo. El Girona se ha rehecho de sus bajas para formar la continuidad de un equipo que quiere pelear, de una vez por todas, por objetivos que satisfacen más que la permanencia.


