El pasado mercado de verano, Kalidou Koulibaly llegó al Chelsea para reforzar la saga defensiva tras las salidas de Christensen y Rüdiguer. Pese a en el Nápoles ser uno de los mejores centrales del mundo, le está costando adaptarse al fútbol inglés, y aún se espera mucho más del él.
Mañana a las 21:00, los 'blues' visitarán el Santiago Bernabéu para disputar la ida de los cuartos de final de la Champions League. En la pasada edición, también en cuartos, cuatro goles de Karim Benzema liquidaron al conjunto londinense y llevaron a los merengues a semis, para semanas después, hacerse con la decimocuarta.
Por aquel entonces, el defensa africano aún no estaba en las filas del conjunto 'blue', y no tuvo que sufrir al delantero francés. Sin embargo, ha querido hablar sobre él, afirmando que "es el mejor delantero del mundo. Será un partido difícil, pero espero que el Chelsea gane y pase esta prueba". Va a ser difícil porque ganaron la última Champions. Creemos en nosotros, en nuestros compañeros y en el entrenador. Espero que siga marcando, pero no el miércoles".
Frank Lampard se convirtó recientemente en técnico interino del Chelsea tras la destitución de Graham Potter del banquillo londinense. Koulibaly le desea suerte al ahora ex-técnico 'blue'. "Es un buen entrenador, una buena persona y me ayudó mucho. Tuve momentos difíciles cuando vine, y él y el staff me ayudaron mucho. Lo siento por él, pero es parte del trabajo".
Sobre su nuevo técnico afirma que "sabemos que es una leyenda aquí y ya entrenó a la mitad del equipo. Todos estamos concentrados en Chelsea y Frank Lampard. Nuestro primer objetivo es ganar los partidos y hacer felices a nuestros seguidores".
Como muchos jugadores musulmanes, Koulibaly se encuentra practicando el ramadán. El africano se ha mostrado sorprendido con que los encuentros se detengan para que aquellos jugadores que realizan la tradición, puedan cargar pilas. "Cuando vienes aquí y ves que pueden detener los juegos para que los musulmanes recarguen energías, tomen algunas bebidas y se recarguen un poco, es increíble. Nunca me pasó, por eso este sentimiento es increíble".
La semana pasada, el delantero del Inter, Lukaku, fue expulsado por llevarse el dedo a los labios delante de la afición local tras marcar un penalti en el minuto 95. Todo esto debido a que una parte de la afición de la Juventus le dedicó unos cánticos racistas.
Koulibaly ha salido en su defensa, diciendo que "No sé por qué sigue sucediendo. Hay unos cuantos estúpidos que se creen que pueden hacer lo que quieran. La sociedad no es así y le digo a Romelu, estoy con él. Conozco este sentimiento, me pasó a mí y es realmente malo. Tenemos que estar orgullosos de él, orgullosos de lo que hizo".


