El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, condenó hoy los enfrentamientos entre aficionados que retrasaron el martes durante casi treinta minutos el inicio del Superclásico entre Brasil y Argentina en el estadio Maracaná de Río (0-1).
"La violencia en el fútbol es totalmente inaceptable, tanto dentro como fuera del campo de juego”, escribió el máximo mandatario de la FIFA en su cuenta de Instagram.
“Este tipo de sucesos son inaceptables en nuestro deporte y en nuestra sociedad”, prosigue el dirigente italo-suizo. Y concluye: "Sin excepción, todos los jugadores, aficionados, personal y directivos tienen que sentirse seguros y protegidos para poder jugar y disfrutar del fútbol, y solicito a las correspondientes autoridades que garanticen que esto se respete en todos los ámbitos".
Antes de infligir a los brasileños la primera derrota en casa de su historia en un partido clasificatorio para un Mundial, los jugadores argentinos regresaron al vestuario cuando, durante la ceremonia previa al encuentro con la interpretación de los himnos nacionales, se desató una pelea en las gradas antes de ser reprimida por una contundente intervención policial.
La selección argentina regresó cuando la situación se calmó en las gradas, y el saque inicial se dio con media hora de retraso.
La FIFA, pendiente del informe del partido
La FIFA aún no ha abierto formalmente una investigación disciplinaria, ya que este proceso generalmente requiere más tiempo y el organismo debe recibir y estudiar el informe detallado del partido.


