Santi Cazorla está feliz en el Oviedo. A sus 39 años, sigue el pie del cañón en el club de su vida, que como otros muchos pasa penas económicas. "Yo jugaría gratis, pero no está permitido", dice el ex del Arsenal y Villarreal. "Hicieron una buena oferta. Mi mujer me dijo: 'No, no, no te vas a Oviedo a ganar, te vas a casa a disfrutar, a ayudar, a dar'. Llamé a mi agente: 'No quiero dinero'. Le dije al presidente: quiero el salario mínimo y que el 10% de la venta de camisetas vaya a la academia. Se hizo esa noche", explica en 'The Guardian'.
"Me han tratado muy bien en todas partes, en el Arsenal todo el mundo me quiere, en el Villarreal igual, en el Recre, en el Málaga... pero el sentimiento y la responsabilidad es más profundo aquí. La gente lo llamó un paso atrás, que no tenía nada que ganar, pero es todo lo contrario. La responsabilidad está en estar a la altura. No quiero ser el tipo que venía a vender camisetas o porque era un símbolo de la cantera. Quiero ser futbolista y esa responsabilidad pesa", dice.
Cazorla acaba contrato en junio. Sobre su futuro más inmediato, dijo: "Eso puede esperar. Cuando llegue junio nos sentaremos y veremos qué quiere el club y qué puedo ofrecer. Realmente no sé qué haremos. No miro más allá de esta temporada, intentando llegar a Primera, que el Oviedo se merece. Nada más importa. Mi decisión no dependerá de la división en la que estemos. Si retirarme significara subir el Oviedo ni siquiera jugaría este fin de semana".


