Aleix Vidal es el vivo ejemplo de que nunca se debe tirar la toalla. El centrocampista del Espanyol era uno de los jugadores con los que no contaba Diego Martínez el pasado verano, incluso se planteó su salida, pero al final se ha convertido en uno de los jugadores más utilizados por el gallego por detrás de su columna vertebral, de su once tipo.
Aleix se ha referido este viernes a la Real Sociedad, el rival de los pericos en el RCDE Stadium el próximo lunes (21 horas). El catalán se aferra a las últimas buenas actuaciones en casa para apostar por un buen partido ante la Real, uno de los mejores del campeonato, pese a reconocer el poderío del equipo de Alguacil.
"Es un equipo que lleva muchos años haciendo las cosas bien y sus números así lo demuestran. El hecho de mantener el mismo bloque hace que los jugadores se conozcan mejor y eso se refleja en el campo", ha avisado en declaraciones a los medios oficiales del club. Pero tiene claro que "le generamos problemas al rival porque estamos demostrando ser un equipo fuerte en casa desde que empezó el año".
El 'comodín' de la afición es clave en casa para que los puntos no vuelen. "Es clave que los aficionados nos animen como lo están haciendo hasta ahora y que tengamos una conexión tan potente con ellos", ha insistido.
Aleix Vidal avala la llegada de los nuevos fichajes y considera que elevará el nivel de la plantilla y la competitividad, un plus para mejorar. “La competencia sana es lo importante, es lo mejor que puede pasar, nos hace sacar el máximo rendimiento”, ha afirmado, pese a que tanto Denis Suárez, que puede actuar como falso extremo, como Pierre-Gabriel, el lateral, pueden restarle minutos al de Valls.
Aleix vive el día a día y no quiere oír hablar de una posible salida del Espanyol. Era uno de los descartados en verano, pero ya ha participado en 15 encuentros este curso, ocho como titular. “Cuando juego es para ayudar al equipo. Me preparo durante la semana para salir de inicio”, ha sentenciado.

