Luis Miguel Ramis, entrenador del Espanyol, lamentó la falta de pegada de su equipo tras el empate cosechado este sábado ante el Huesca, al que elogió por su trabajo defensivo. El técnico perico hizo hincapié en que su equipo fue de menos a más, reconociendo que ya sabían que sería un duelo cerrado.
"Ha sido un partido de Segunda. Sabíamos que el partido iba a ser cerrado porque ellos iban a proponerlo así y que no íbamos a generar muchas ocasiones. No es casualidad que el Huesca lleve cinco porterías a cero seguidas. Hemos tenido algunas oportunidades y no hemos acertado, pero nos llevamos un punto y seguimos sumando”, empezó diciendo el tarragonés.
Cuestionado por si ya le parecía una buena renta el empate, Ramis aseguró que "no damos por bueno el punto, pero los puntos no vienen solos y los rivales también juegan. Es evidente que hemos hecho cosas mal, sobre todo en la primera parte. Por este motivo, hemos introducido cambios al descanso que han permitido que tuviéramos opciones de ganar. Hemos encarado pensando que los tres puntos que había en juego son diferenciales porque luego te pueden faltar para conseguir el objetivo. Sin embargo, tenemos un rival delante al que hay que respetar y al que tampoco somos infinitamente superiores”.
Entiende la decepción de la hinchada, que volvió a marcharse con sensaciones muy tristes tras el aburrido partido: “La gente esperaba una victoria. Vinieron a recibirnos unos cuantos aficionados y quieren que estemos ahí arriba. Nosotros también. Nadie se va contento con un punto. Debemos ir a Alcorcón a ganar tres puntos. Ahora nos hemos dejado dos puntos por el camino y esperamos que la próxima semana tengamos los tres. La media que tengo en la cabeza es que si acumulamos muchas victorias estaremos donde queremos estar. Ahora pensar en hipotéticos resultados o medias... vamos a trabajar y la idea puesta en el partido ante el Alcorcón”.


