A pocos días para el inicio oficial de la temporada, el Real Madrid vuelve a vivir con Gareth Bale su particular 'día de la marmota'. El galés brilló en su reaparición con el conjunto blanco y volvió a dejar la sensación de tener potencial y no explotarlo.
El atacante disputó 45 minutos en el empate sin goles del Madrid ante el Milan en Austria. Bale dejó buena muestra de lo que es capaz: galopadas, potencia y definición, pese a ofrecerlo siempre en cuentagotas.
Dorsal '50' a las espaldas
El número '50' que lució Gareth frente al Milan es significativo. Su situación en el Real Madrid vuelve a ser incierta, pese a que el galés tiene un año más de contrato y parece tener intención de quedarse.
Bale ya se marchó cedido al Tottenham la pasada campaña, volviendo a mostrar la irregularidad a la que nos tiene acostumbrados. Con su salida, el dorsal '11' que lucía habitualmente se lo quedó Marco Asensio, y a día de hoy aún no tiene número asignado, así que como ya hizo Hazard en su día, ha optado por ponerse el '50' a la espalda.
El 'expresso' de Cardiff afronta su último año de contrato con más sombras que luces en el Real Madrid. Pero vuelve a empezar la temporada y se reaviva la ilusión entre el madridismo por ver de nuevo su mejor versión. ¿Volverán a aparecer los titulares "Bale es el fichaje"? De ilusiones no se puede vivir.


