Al calendario del Real Madrid le restan cinco partidos de los cuales, por motivos obvios, los cuatro primeros son de pruebas, casting y premios. Tiene claro Ancelotti que la fecha clave es el 1 de junio y que, todo lo que venga entre medias, servirá para dar descanso y sacar conclusiones sobre algunos jugadores.
Es por ello que es ahí donde entran las actuaciones de los menos habituales durante todo el año y que afrontan estos partidos con un ánimo más individual que colectivo teniendo en cuenta que una buena actuación puede repercutirles más en el primer ámbito que en el segundo.
De esta manera, jugadores como Güler, Ceballos o Brahim, pueden aprovechar la oportunidad de tener por delante estos minutos como una reivindicación para jugar más en el futuro mientras que otros como Militao o Courtois, ya con opciones de estar en el once de la final, pueden ir adquiriendo ritmo de competición y entrar de lleno en la pelea por jugar en Wembley.
Todo ello, evidentemente, constituye un ambiente inmejorable para el Real Madrid que mientras da descanso a los jugadores que lucharán por la 15º Champions, el resto cogerá experiencia, minutos y dinámica de juego

