La emoción y las lágrimas invadieron este sábado a Toni Kroos, que disputó ante el Real Betis su último partido en el Santiago Bernabéu con la camiseta del Real Madrid. El crack alemán de 34 años, que anunció que se retirará tras la Eurocopa en su país de este verano, recibió un bellísimo homenaje con todo el cariño de la afición, de sus compañeros y del club antes, durante y después del partido contra los verdiblancos, que sirvió para cerrar una Liga que los de Carlo Ancelotti han dominado con puño de hierro.
'Don Antonio', leyenda del Real Madrid y el mejor pasador de la historia del club merengue (ante el Betis alcanzó los 34.000 pases completados entre todas las competiciones), disfrutó de una emotiva noche en cuyos prolegómenos hubo un entrañable pasillo que le tributaron tanto los titulares como los suplentes, y escuchó constantes gritos como '¡Kroos, yo te quiero!" por parte de una grada también rendida a su figura que le dedicó un espectacular tifo con la frase 'Gracias Leyenda' y un banderín gigante con su foto y el número 22, los trofeos que ha ganado el alemán con el Real Madrid.
Desde el primer partido oficial del crack de Greifswald en el Santiago Bernabéu, en la ida de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid, el 19 de agosto de 2014, hasta el de este sábado han pasado 3.568 días o lo que es lo mismo, nueve años, nueve meses y una semana de constantes clases de fútbol para deleite del aficionado.
Kroos se escribe con la 'C' de competitividad, calidad, compañerismo, consistencia, clarividencia... El último 'baile' del internacional alemán con la camiseta blanca será el próximo 1 de junio, en la final de la Champions contra el Borussia Dortmund en Wembley, donde sueña con una despedida más grande conquistando su título número 23 con el Real Madrid y la sexta Champions de su impresionante palmarés individual.
Como futbolista merengue, Kroos ya ha ganado cuatro 'orejonas', más otra con su anterior club, el Bayern Múnich. Las seis Copas de Europa del legendario Paco Gento pueden dejar de ser una marca exclusiva en Londres si el conjunto merengue logra la 'Decimoquinta'. Con el Madrid, el genio alemán ya acumula 464 partidos oficiales (28 goles y 92 asistencias) y está a una sola victoria de las 300 como merengue. En Wembley tendrá la oportunidad de poder alcanzarla.
Sustitución de Nacho con tintes de despedida
El mediocentro germano participó como titular ante el Betis en el ensayo general de Ancelotti para la final de la Champions. La mejor noticia para el entrenador italiano fue que ninguno de sus fijos sufrió percance alguno. 'Carletto' no quiso arriesgar con algunos de ellos y a la hora de partido sustituyó a Courtois por Kepa, que dijo adiós definitivamente al Bernabéu al finalizar su cesión por parte del Chelsea. También fue relevado Nacho Fernández. El emblemático capitán blanco, que acaba contrato el próximo 30 de junio y no ha renovado, dedicó un cariñoso gesto a la grada que suena a despedida, mientras su nombre era coreado con fuerza por toda la afición.
Kroos rompe a llorar al ser relevado
Kroos estuvo cerca de despedirse del Bernabéu con un gol, pero su lanzamiento de falta en el minuto 84 fue despejado por el meta bético. Instantes después, el germano vivió su momento más emotivo de la noche en el momento de ser sustituido. El Bernabéu, puesto en pie, le tributó una ovación atronadora, mientras Toni le cedía el brazalete de capitán a Luka Modric, con el que ha formado un centro del campo de época en el Real Madrid. Todos sus compañeros se abrazaron a él con muchísimo cariño.
Toni Kroos fue manteado por sus compañeros al finalizar el encuentro ante el Betis
El crack alemán levantó sus brazos para devolver el aplauso unánime de la afición y acabó rompiendo a llorar antes de fundirse también en un abrazo con Ceballos, el futbolista que le reemplazó, y con su admirado Ancelotti. Sus tres pequeños hijos y su mujer tampoco pudieron contener la emoción. La gran fiesta prosiguió con un manteo al '8' merengue por parte de sus compañeros, jaleado por un Bernabéu con 'olés' y dando las gracias a su ídolo con un 'Danke Kroos', al tiempo que 'Don Antonio' daba la vuelta de honor a un estadio repleto y extasiado con un talento del fútbol que les ha dado diez años de gloria. Todavía queda Wembley.

