Pocas veces el calendario es tan benévolo y aglutina tres partidos que, pese a complicados, son en casa. Y eso es lo que le ha ocurrido al Real Madrid en este tramo de la temporada en el que el juego del equipo no está siendo para nada brillante y ahora debe afrontar los duelos ante Borussia Dortmund, FC Barcelona y AC Milan en el Bernabéu.
Un asunto que, a priori, puede ser ventajoso, pues jugar ante el público local casi siempre lo es, pero que también puede volverse en su contra a sabiendas de la exigencia de la grada blanca. De hecho, si esta continúa asistiendo al juego que está desplegando el equipo en los últimos días y, sobre todo, si no le acompañan ni siquiera los resultados, será fácil que haya pitos, quejas y decepciones.
Así pues, el Real Madrid tiene por delante un triple examen en el que la exigencia es aún mayor. Los resultados, y también las sensaciones de cara a final de año, dependerán muy mucho de lo que ocurra, sobre todo, en el Clásico al que, además, el FC Barcelona llega con la confianza por las nubes después de hacer un muy buen papel en Liga.
Ancelotti lo sabe
Pero si hay alguien en el Real Madrid que está acostumbrado a esta presión, ese es Carlo Ancelotti. El italiano, que sigue haciendo experimentos con su once para tratar de mejorar, espera darle la vuelta a la situación y que, si el juego sigue siendo rácano, que por lo menos sea ganando.
Así pues, comienza una semana en el Real Madrid que puede ser un arma de doble filo. Solo parece que puede haber dos opciones: o que salga muy mal o que salgo muy bien.


