2-1: Voltereta hacia la Champions de la Real

REAL SOCIEDAD    

Dos cabezazos de Sorloth y Carlos Fernández, tras mágicas asistencias de Aihen, propician la remontada txuri urdin  contra el Rayo ante 32.000 espectadores en Anoeta

Carlos Fernández cabecea a la red ante la salida en falso de Dimitrievski

Carlos Fernández cabecea a la red ante la salida en falso de Dimitrievski

Unciti

El tramo final va a ser no apto para cardiacos, pero le pilla a la Real muy bien posicionada para hacer realidad su sueño de ir a la máxima competición continental. A la Champions de cabeza. Y es que dos testarazos de Sorloth y Carlos Fernández, tras sendos centros con magia de Aihen, propiciaron la remontada de una Real que enlaza así su tercera victoria consecutiva en Anoeta y amplía a seis su ventaja con el Betis. El gol de Isi en una jugada aislada merced a un fallo de Pacheco parecía la sentencia en un partido de mínimos, pero lo que hizo fue despertar a la bestia competitiva que sigue siendo la Real. Victoria de platino tras caer en el derbi y con el calendario que queda. 

Fue una victoria de fe, sí, también promovida por los 32.000 asistentes al choque. Dos minutos tardó la Real en lograr el empate  y 24 en coronar la voltereta, porque si la halló fue porque fue el equipo que más creyó en el triunfo, el único que fue de verdad a por él, quien lo mereció de forma nítida. La clasificación europea, con el octavo a 14 puntos, está casi sellada. Queda completar el sueño de Champions. La Real sigue opositando. Son ya 19 jornadas entre los cuatro mejores.

Cuatro cambios 

Para agitar el árbol, Imanol cambió a cuatro jugadores y el sistema. Aritz, Pacheco, Barrenetxea y Sorloth entraron por Gorosabel, el sancionado Le Normand, Brais y Kubo, incrustados en un 4-3-3, con Barrene abierto a la izquierda, Oyarzabal a la derecha y Sorloth como ariete. Y la Real ofreció unos minutos prodigiosos de fútbol, con mucha velocidad en el juego, fuego para recuperar en campo contrario y valentía para conducir y buscar el área contraria sin miedos.  Todo bajo la batuta de un Silva que era el más entusiasta en la presión y el más inspirado con el cuero. 

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Las mejores fotos del Real Sociedad - Rayo Vallecano Javier Etxezarreta / EFE

Los movimientos de Barrene de fuera a dentro descosieron a un Rayo presa del pánico en esos primeros minutos de frenesí realista sin premio, o con él, pero en este caso arrebatado por el VAR. El primero en probar fortuna fue Aritz, cuyo cabezazo en una jugada de estrategia de córner fue taponado por el enorme chasis de Lejeune. La Real mostraba ambición con el balón y energía sin él para recuperarlo. 

El VAR anula el 1-0

Y, de hecho, el gol anulado a Oyarzabal llegó de una doble recuperación de David Silva.  En ambas ocasiones, los rayistas pidieron falta del grancanario, que fue a por el cuero de verdad. La supuesta infracción llegó en el segundo robo.  Silva sustrajo el cuero a Fran García, al que golpeó con el muslo por detrás en la misma acción. Oyarzabal agarró el esférico y lo alojó en la jaula de chut cruzado. Pero mientras Anoeta estallaba de júbilo, los 10 jugadores de campo rodeaban al colegiado para reclamar una falta que Muñiz Ruiz no vio. Curioso que Hernández Hernández le obligara a acudir al monitor y rectificar cuando el árbitro del partido, perfectamente posicionado, no había apreciado la infracción. 

¿Cómo se rebobina tras un alegrón de ese calibre? ¿Cómo se digiere que te han quitado lo que ya tenías? La Real lo hizo adecuadamente, insistiendo en su propuesta y en su intensidad. De hecho, de nuevo Silva, en este caso asistido por un dinámico Sorloth, rozó el tanto con la yema de las dedos tras otra maniobra deliciosa, vuelta sobre sí mismo y chut cruzado que salió dando un pico al poste. Era el minuto 21 y, a partir de ahí, el Rayo, poco comprometido con tratar de ganar y mucho con embarrar el partido con faltas, comenzó a poner en práctica su plan. Cero tiros a puerta.  

Seguro que Imanol apretó a los suyos en el intermedio, pero  la Real no logró imprimir la misma pasión a su juego ni someter tanto a su adversario. De hecho, comenzó a entrar en ese terreno de dudas en el que, lastimosamente, reside con mucha frecuencia en los últimos meses. Y en ese caldo de cultivo surgió el inesperado gol de un Rayo que ya lo había intentado con un chut blando de Trejo que  Remiro no acertó a  atajar.  Aritz, poseedor del balón, desahogaba su malestar gesticulando por no encontrar a nadie al que darle el cuero en posiciones adelantadas, se lo dio con desgana a un Zubimendi que imprimió demasiada fuerza a su pase horizontal a Pacheco. Y el navarro eligió el peor momento y el peor rival para pifiar su control. Isi le robó el cuero, encaró a Remiro como si le fuera la vida en ello y le batió de tiro elevado.  La bofetada fue con la mano abierta. 

Pero la Real tuvo la virtud de reaccionar ipso facto. Barrene habilitó a Silva en el área, el grancanario la sacó a Aihen, que trazó un envío espectacular a Sorloth, que cabeceó a la red de forma primorosa. La Real volvía a creer, la grada volvía a bailar de espaldas. Lo mejor estaba por llegar. Los cambios tardaron en hacer efecto, pero fueron extraordinariamente productivos. La salida de Cho, Kubo y Carlos Fernández recargaron las agotadas pilas de un equipo voluntarioso, pero falto de punch. La calidad de Kubo fue la que al final desatascó un partido en el que el Rayo ya acariciaba, gozoso, el gato del empate. Nada del equipo vertical y ofensivo que se había vendido.

El japonés de Kawasaki tomó la ídem y se zafó de todos primero por fuera y luego por dentro. El cuero se movió de costa a costa hasta llegar a la zurda prodigiosa de Aihen, que volvió a escribir un poema de amor en forma de asistencia a Carlos Fernández. La salida de Dimitrievski a esparragar hizo el resto. El cuero entró tras golpear en la espalda de Lejeune.  La espera al vaticinio del VAR fue infartante, pero no había nada punible. Minuto 81. Fiestón.

Quedaba padecer un descuento que se alargó más de siete minutos en el que el Rayo acosó, pero no asustó. Un triunfo más para tocar las estrellas. 54 puntazos. 

REAL SOCIEDAD
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RAYO VALLECANO   

Real Sociedad: Remiro; Aritz, Zubeldia, Pacheco, Aihen; Zubimendi, Merino (Illarra, min.61), Silva (Brais,min.85); Oyarzabal (Cho, min.61), Sorloth (Carlos Fernández, min.80), Barrenetxea (Cho, min.61). 

Rayo: Dimitrievski; Balliu, Lejeune, Mumin, Fran García; Comesaña (Ciss, min.78), Valentín; Isi, Trejo (Salvi, min.67), Andrés Martín (Chavarría, min.46); De Tomás (Camello, min.78).

Goles:  0-1: Isi (min.56). 1-1: Sorloth (min.58). 2-1: Carlos Fernández (min.81)

Árbitro: Muñiz Ruiz (colegio gallego). Amonestó a Valentín (min.68), Comesaña (min.72),  Aihen (min.91)

Espectadores:  32.054  en Anoeta

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