El Inter de Milán recibía al Lecce en casa con la necesidad de resarcirse del empate en la primera jornada ante el Genoa (2-2). Y lo tenía que hacer con la inesperada baja de Lautaro Martínez, su hombre clave. En su lugar entró Taremi, uno de los refuerzos del mercado de fichajes. Los visitantes recibieron un duro correctivo en la primera jornada por parte de la Atalanta (0-4) y salieron agazapados tratando de ir cogiendo confianza con los minutos.
El plan inicial pendió de un hilo a los cinco minutos, justo hasta que los de Inzaghi anotaron el primer gol evidenciando la fragilidad atrás del Lecce. El tanto fue obra de Darmian. Di Marco avanzó por la izquierda, Taremi la peinó y el carrilero derecho Darmian desvió la dirección de la pelota con la testa.
Los neroazzurri alejaron pronto los demonios del primer partido y los chicos de Gotti quisieron minimizar daños y llegar al tiempo de descanso con vida. Reclamaron un penalti por mano dentro del área, pero Davide Di Marco desobedeció la petición y no señaló nada. Ambos equipos tuvieron alguna aproximación con centros desde los costados, pero sin nada que destacar.
Segunda mitad de ganar por jerarquía
Todavía alejado de la versión que le llevó al título el curso pasado, el Inter sacó su lado más pragmático, ese en el que no concede nada atrás y aprovecha lo poco que tiene arriba.
Con la baja de Lautaro fue Thuram el que cogió galones, pidió la pelota y se desmarcó una y otra vez entre central y lateral. Solo una milagrosa parada de Falcone evitó que se fuera del partido con un gol. El portero rechazó un disparo que iba hacia el poste derecho bien dirigido.
Aunque no pudo anotar sí que fue protagonista en el segundo gol, provocando un penalti tan claro como absurdo de Kialonda Gaspar, que agarró al francés de manera descarada intentando evitar que rematara un centro y olvidándose de la pelota. Çalhanoglu, como casi siempre, se mostró infalible desde los once metros y marcó el segundo.
Inzaghi se permitió el lujo de dar descanso a Di Marco, Darmian, Barella, Thuram y Çalhanoglu, pues no hay que olvidar que los jugadores siguen poniéndose a tono y que las temperaturas son muy elevadas.
En el Lecce saltó al verde Tete Morente, ex del Elche que está probando suerte en el fútbol italiano. En el tiempo de descuento generaron la ocasión más clara con un disparo raso pegado al palo que sacó el portero suizo Yan Sommer con una gran estirada.


