No estaba teniendo Jon Rahm un Masters tranquilo, pero si algo tiene es la calidad necesaria para poder tratar de revertir una situación adversa en cualquier momento. El de Barrika lo va a intentar en Augusta tras firmar un golpe de magia cuando peor le estaban saliendo las cosas.
Rahm, exigido tras un +3 en el primer día, estaba firmando una segunda vuelta con pleno de pares, un resultado que le impedía hasta entonces dar un salto en la clasificación. El putt no le estaba acompañando e incluso había perdonado alguna opción clara para birdie para tratar de escalar puestos.
Pero el golpe de efecto ha llegado en el par cuatro del hoyo 7. Sufriendo de nuevo, Rahm se ha ido al búnker en su segundo golpe y se ha exigido una gran salida de este para poder pelear por el par del campo. Aunque ese paso se lo ha saltado inmediatamente con un chip perfecto desde la arena que le ha servido para sumar el birdie menos esperado.



