Barça, birras y olvidos

PANTALLA PLANAS

Barça, birras y olvidos

La marca de cerveza Estrella Damm ha lanzado un nuevo anuncio vinculado al Barça y a la temporada actual. Y lo hace con un relato que, más allá de vender botellines, intenta insuflar ilusión por la nueva etapa. El protagonista es el dueño de un taller mecánico que después de cerrar quiere ir al bar a ver el partido del Barça. Quiere que le acompañen los integrantes del grupo de música que ensayan en su taller. Pero no lo tiene fácil. Sus compañeros prefieren irse a casa porque con este Barça que ya no lo gana todo han perdido la ilusión. Dicen que “las cosas no son como antes”, que no quieren sufrir y que el equipo ya les ha roto el corazón unas cuantas veces. El protagonista del anuncio, a pesar de no ser muy aficionado al fútbol, está deseoso por ir al bar por razones más poderosas que los colores de la camiseta. En el proceso de convencerlos usa el chantaje emocional para que cambien de opinión. Utiliza la estrategia de apelar a la grandeza del club: los años de historia, los títulos, las temporadas más victoriosas, la magia, el tiki-taka… Hasta que, intentado tocarles la fibra, les pregunta: “¿Qué hicimos para convertirnos en el mejor equipo del mundo?” y los miembros de Els Hamelins contestan:

 “Confiar en los jóvenes de La Masia”. Y emocionados por el recuerdo de sus héroes de antaño que llevaron el Barça a lo más alto de su historia, entre todos recuerdan con épica a Iniesta, a Xavi, a Piqué y a Puyol. Y aquí llega el gran misterio del anuncio: ¿Y Messi?.

¿Por qué no citan a Messi como uno de esos jóvenes de La Masia que se convirtió en el artífice de la gran era del Barça? ¿Está prohibido pronunciar el nombre de Messi en un anuncio? ¿Alguien lo ha vetado? ¿Messi se ha convertido en una palabra tabú para no recordar la manera como se fue del club? ¿Ha pasado a ser el innombrable? ¿Es un nombre vedado para no hurgar en la herida del trauma culé? ¿La decisión de eliminarlo es fruto de algún resquemor? ¿Es una manera de pasar página? ¿O sencillamente es un olvido inaudito? ¿Es posible olvidarse de Messi cuando se recuerda la época más brillante del Barça?

¿Esto no se lo corrigen?

Como el protagonista del anuncio es menos aficionado al Barça de lo que quiere aparentar, sus compañeros deben corregirle constantemente. Habla de los 100 años de historia y su hermana le advierte: “Son 122”. Apela a las siete copas en un año. “¡Son seis!” le corrigen de nuevo. Invoca a la magia del ‘Taka-Taka’. Y le vuelven a corregir: “¡Tiki-Taka! ¡Dilo bien!”. Pero cuando les recuerda el único triplete, ninguno le corrige avisando que son dos: el de Guardiola y el de Luis Enrique. Otro olvido inaudito.

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