La irrupción goleadora de Lewandowski en la liga española y en la Champions ha reavivado el debate sobre el Balón de Oro cuando en verano parecía resuelto. La temporada de Benzema le ha hecho máximo favorito al galardón que este año se adelanta por la disputa del Mundial en invierno. No parece probable que Benzema deje de ganarlo cuando ya fue candidato el año pasado, aunque acabó en la cuarta posición por detrás de Messi, Lewandowski y Jorginho. Este año Messi ni siquiera ha entrado en la lista de los 30 mejores, castigo a su flojo primer año en el PSG donde sólo anotó 11 goles.
La eterna rivalidad Madrid-Barça ha vuelto a contaminar el debate sobre el ganador de este año. El delantero polaco del Barça anotó 35 goles en la Bundesliga que ganó su equipo, una vez más. Pero cayó en cuartos de la Champions y también fue eliminado en la Copa alemana. No fue el mejor de sus años, sin embargo ha bastado un arranque a tono con su calidad goleadora para que se hable de él como candidato a un Balón que ha merecido ganar bastante más en otras ocasiones. Por ejemplo, el año pasado, entonces nadie se acordó de él.
Lewandowski lleva años metiendo goles. Algunos se han debido dar cuenta ahora. Le espera por delante una gran temporada una vez consiguió salir de Múnich y más viendo lo feliz que está en Barcelona. Pero no puede ser rival de Benzema en la lucha por el Balón de Oro. El francés ganó Champions y Liga más la Nations League con la selección francesa. No hay debate. Aunque podemos discutir porque mira que nos gusta, y, al fin y al cabo, lo mucho que enriquece.