Josep Pedrerol ha salido al rescate de Carlo Ancelotti para intentar que no sea sancionado después de acusar a los árbitros de inventarse el penalti señalado a Asensio. Le dio la idea un espectador italiano de El Chiringuito, un tal Francesco, que les comunicó a través de las redes sociales que en Italia un “rigore inventato” es una frase hecha, una manera de hablar para decir que no es penalti. Sugirió que Ancelotti hizo una “traducción literal al castellano sin pensar”. Aunque no parece que haya mucho significado oculto en el verbo “inventato”, se agarraron al argumento y conectaron con varios periodistas italianos para que confirmaran la teoría del espectador. La excusa resultó tan ocurrente que el propio técnico la utilizó al día siguiente en la rueda de prensa, sin que nadie le preguntara, para dejar claro que, en su ‘lost in translation’, utilizó literalmente una expresión italiana coloquial muy popular que está absolutamente desprovista de mala fe. Al parecer, el técnico solo quería decir que el penalti era inexistente y no “inventado” sin pretender acusar al colegiado.
El miércoles, en ‘Jugones’, Pedrerol persistía en la ardua misión de salvarle el pellejo al entrenador del Real Madrid. Y sentenciaba sobre Ancelotti: “El idioma le jugó una mala pasada al hablar del penalti sobre Asensio”. En la pantalla que tiene el presentador a sus espaldas dibujaban un diccionario, como si fuera el libro gordo de Petete, al lado de la foto de Ancelotti. Era una manera de venderlo como si se tratara de un dilema lingüístico de elevada complejidad intelectual.
Es sintomático como determinadas noticias parecen tener la finalidad de intervenir y modificar la realidad más que no explicarla. El día anterior Pedrerol consideraba gravemente injusta una posible sanción a Ancelotti porque era “el entrenador más educado de Europa”, y horas más tarde ya estaba remando para minimizar un posible castigo o evitarlo del todo. Hasta el punto de que la ocurrencia de un espectador de El Chiringuito servía de excusa al propio técnico en rueda de prensa. Trabajo de equipo. Se non è vero, è ben trovato.
El anuncio más ingenioso
Una entidad bancaria se publicita recuperando la historia del atleta Derek Redmond. En los Juegos de Barcelona 92, el británico se lesionó en la pista corriendo los 400 metros lisos y su padre se saltó todos los controles para sujetar a su hijo y cruzar la línea de meta juntos. “Hay momentos en la vida que lo único que necesitas es saber que hay alguien a tu lado” dice 30 años después Redmond. La entidad se presenta como sucedáneo de ese apoyo paterno incondicional. Jugada maestra publicitaria.