1.PORTEROS QUE EVITAN GOLES
No hubo muchas ocasiones en este primer tiempo pero las tres que se repartieron Lewandowski, Weghorst y Rashford dejaron la sensación de que era imposible no ver goles en esta apasionante eliminatoria. Mucha convicción ofensiva por parte de Xavi Hernández y Erik ten Hag pero sin lucimiento de los jugadores que tienen ‘otro fútbol’.
Los dos conjuntos se repartieron la tenencia de la pelota y la presión tras perderla. Fueron 45 minutos intercambiándose el dominio pero sin regates ni claridad en los metros finales. El United porque defendía bien escalonado ante el posible remate de Robert Lewandowski (intentos centrando de Jordi Alba) y el Barça porque no dejaba espacios para el potente Rashford.
Las intenciones ofensivas no superaban el arropamiento defensivo. El Barça perdió a Pedri por lesión (Sergi Roberto dentro) y ahí la inventiva interna quedó mermada. Con el tinerfeño Xavi tenía delantero centro y medio, sin la calidad técnica de Pedri, soledad para enfrentarse a Varane y Shaw.
2. MARCOS CELEBRA Y RASHFORD RESPONDE
No rinde igual Araujo de central que de lateral. Koundé no tuvo su noche al lado de Marcos y eso provocó problemas en el inicio de juego blaugrana. Errores en el pase que rompían la progresión y, peor aún, cogía al resto de compañeros de Ter Stegen mal posicionados. Sancho no se la lió a Jules Koundé porque no estuvo fino rematando en el área azulgrana.
Se fue el primer acto con el empate inicial gracias a los porteros. Estaba el partido con cierta fluidez en la elaboración pero De Jong no tenía el protagonismo de anteriores encuentros. No podía instalar el encuentro en campo visitante y eso dejaba sin dominio ni control a los blaugranas. Kessie ayudaba pero sólo había un ‘cabo suelto’ para el United: Jordi Alba invadiendo la zona de Wan- Bissaka. Al descanso con trabajo para Xavi y Ten Hag.
3. CARÁCTER Y REESTRUCTURACIÓN CASI GANADORA
Más decidido y punzante, el Barça reinició con Gavi, Kessie, De Jong y Sergi Roberto forzando la mejor versión de Casemiro y sus compañeros defendiendo.
No fue tras presión ni en una jugada bien gestionada, bastó un córner y la cabeza de Marcos (¡qué dedicatoria a su padre!) para conseguir el 1-0. Y ahí llegó la gran pregunta: ¿qué hará el Barça? ¿Seguir a por el segundo o mirar el numerador? Rashford tenía la respuesta.
Ni tiempo para contemplar la ventaja porque el delantero visitante se metió en área y soltó un derechazo sorprendiendo a Ter Stegen. Empezó otro partido.
Con el United crecido y dominando el medio campo, esta vez sí, llegó el amargo 1-2 suertudo para gran fastidio de Koundé. Pero no se hundió el Barça y Xavi, con los cambios de Christensen, Fati y Balde, devolvió la seguridad defensiva al equipo y la ambición atacante. A por el último cuarto.
El testarudo Raphinha logró el empate a dos gracias a un centro envenenado pero, sobre todo, al desmarque y arrastre de Varane siguiendo a Lewandowski. De Gea, clavado.
Volvió la seguridad con Araujo y Christensen en el eje central (Rashford no pudo con ellos), De Jong relanzado dirigiendo las operaciones y, qué rabia, el casi gol de Fati.
Empate merecido y casi remontada si Casemiro hubiera devuelto el gol en propia puerta. Sí, todo se decidirá en Old Trafford.