Más agradecimiento que despedida

PANTALLA PLANAS

Más agradecimiento que despedida

Estamos en la era de los vídeos épicos para anunciar las despedidas. Los grandes jugadores han encontrado en estas breves películas la fórmula perfecta para oficializar e inmortalizar su adiós, y, en consecuencia, su legado.

El de Sergio Busquets, que sirvió ayer como preliminar de su marcha, tiene aspectos que consolidan ya un género mediático. El “Hola culés” es el saludo oficial que lo identifica como parte de la tribu. Rápidamente llega el titular. Conciso y directo. Periodístico: “Ha llegado el momento de anunciar que esta será mi última temporada en el Barça”. Y a partir de aquí, empieza el trayecto simbólico: “Ha sido un camino inolvidable” dice la locución del propio Busquets. E inicia un camino alegórico desde el vestuario, donde se pone la camiseta, hasta el terreno de juego. En el recorrido, las imágenes del pasado se mezclan con el presente. En la primera mitad del relato, la despedida incluye los tres elementos clave: el sueño, la infancia y el escudo. Tres aspectos vinculados a la emocionalidad y el sentimiento. El término ‘soñar’ se repite en tres ocasiones. La infancia apela al viaje vital, a las raíces. Y el escudo a todo lo simbólico que representa un club. El relato no puede evitar caer en los tópicos: “Todo tiene un inicio y un final” y “No ha sido una decisión fácil”. Seguramente, porque, en el dolor de las despedidas, genera más seguridad refugiarse en la verdad de lo trivial. El montaje musical, de una épica indiscutible y que va aumentando progresivamente, tiene un detalle relevante. Hay un instante, justo en la mitad del discurso, que se para de forma repentina. Se recurre al silencio para dejar espacio a una frase de Busquets que debe sonar limpia y sin interferencias de fondo para subrayar su importancia: “Quiero dar las gracias a todas las personas que han hecho posible vivir todo esto desde el primer día hasta el último”. A partir de aquí, toda la segunda mitad del mensaje es de agradecimiento a los demás. Y regresa la música épica para enfatizarlo. Busquets se acuerda de los trabajadores del club, de los fisioterapeutas, de los doctores, de los utilleros y delegados, del personal de comunicación, de los directivos y presidentes y de todos los que le han acompañado sobre el césped. Se acuerda de los aficionados y los culés de todo el mundo. Y, por supuesto, tiene palabras de agradecimiento también para su familia. “Muchas gracias por todo” reitera al final. Hasta cuatro veces se repite la palabra a lo largo del mensaje. Busquets no habla de él mismo. Se acuerda de los demás. Y esto, más allá de una despedida, es una marca de elegancia y generosidad.

El sello de identidad, para cerrar

El mensaje de Sergio Busquets concluye con una frase en catalán: “Ser del Barça és el millor que hi ha”. Es la única que pronuncia mirando a cámara. Un cántico de celebración culé habitual en la grada, en el idioma oficial del club, sinónimo de alegría, comunión y felicidad de la afición. Una frase compartida por todos los culés. Una saludo en clave barcelonista. Una muestra más de identidad y arraigo. Y una forma de clausura que apela de nuevo a la emoción en un contexto de despedida.

Cargando siguiente contenido...