Vingegaard, el rey del mazo

Este Tour de Francia ha sido apasionante, y en el duelo que han establecido los dos mejores corredores con mucha diferencia, que han sido Vingegaard y Pogacar, se ha resuelto de una forma parecida al año pasado. Una etapa, en la más dura, en la de Courchevel, donde sucumbió Pogacar, y le sacó 4'45", precedido de la contrarreloj, que le metió 1'39". Por eso digo el rey del mazo, porque en 2022 pasó lo mismo. En la etapa más dura del Tour, el día del Galibier y del Granon, le sacó menos tiempo, pero abrió un hueco impresionante, 2'51".

Pogacar ha sido víctima de circunstancias que tendrá que analizar el equipo, la fractura de muñeca, preparación corta, demasiada agresividad, mil detalles, algún tema de salud que pueden haber perjudicado al esloveno en el inicio de la tercera semana, todo eso es para analizar. Y luego, en cuanto a la pelea que han tenido, ha sido impresionante. La primera semana acabó en tablas, la segunda semana se mantenían los dos en un mano a mano, en un toma y daca, recuperaba tiempo en las bonificaciones y atacando de forma muy agresiva. La segunda semana fue de los españoles, fantástico, es el Tour de la vuelta de los españoles, y la tercera semana fue muy favorable para Vingegaard.

Digo el Tour de los españoles porque han ganado tres etapas -Ion Izagirre, Pello Bilbao y Carlos Rodríguez- se han metido dos ciclistas entre los 10 primeros de la general, 5º Carlos y 6º Pello, me recuerda muchísimo a los Tour del año 90, que no ganamos, ganó Lemond y Perico Delgado fue 4º, Lejarreta 5º, con etapa, yo fui 6º, como Pello Bilbao, me identifico con él, y 10º fue ya Miguel Indurain que avisaba que al año siguiente iba a ganar el Tour.

Ha sido un Tour apasionante en todos los sentidos, por las victorias españolas, por las etapas de media montaña, donde corredores como Mohoric han disputado a tope, donde Campenaerts ha sido muy valiente, ha habido corredores muy valientes y las fugas han llegado en la segunda y tercera semana; hasta los sprints han sido bonitos. El mejor el del último día en París con la victoria de Jordi Meuus y cuatro sprinters en la línea, en menos de media rueda.

El gran triunfador ha sido Vingegaard que ha sacado 7'29" a Pogacar, que ha dejado buen sabor de boca, porque además ha ganado el maillot blanco, ha ganado etapas, ha sido un rival excelente, y ganó la penúltima etapa de forma magistral. Los puntos para Philipsen y las cuatro etapas conseguidas, la montaña para Ciccone y la de equipos para Jumbo-Visma, que ha sido el equipo más fuerte en todos los terrenos.

El súper combativo ha sido Victor Campenaerts, una elección justa para mí, y la revelación, que ya no es una clasificación, sino una percepción que he tenido yo, Felix Gall, el corredor del AG2R, que fue 8º en la general, fue a más y ganó la etapa de Courchevel tras un etapón, y estuvo ya crecido en la penúltima etapa.

Si tengo que decir también los mejores corredores de equipo, que es una distinción que también hay que dar a los corredores, como Sepp Kuss, el mejor compañero para Vingegaard en la montaña, y Wout Van Aert, en todos los terrenos, en los sitios difíciles y en la montaña. Hay que destacar a Van der Poel, el mejor lanzador que ha tenido Philipsen, y también habría que destacar a Jonathan Castroviejo, trabajando para 'Carlitos' y todos sus compañeros en el Ineos al final ha hecho 15º. Estos son grandes ciclistas que también hay que mencionarlos.

Acaba un apasionante Tour de Francia y nos espera una gran Vuelta con la participación de Vingegaard y veremos a ver cómo Jumbo-Visma plantea el liderato y esa doble cabeza Roglic-Vingegaard, con Evenepoel, con Enric Mas, con Juan Ayuso... Se presenta también apasionante la Vuelta, pero antes el Mundial y ya estamos de vuelta.

Un placer comentar para Mundo Deportivo.

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