El Barça ganó con dificultades en El Sadar. Osasuna fue un equipo que le presionó durante todo el partido y en ningún momento dio facilidades. Sólo cedió cuando Lewandowski provocó un penalti en los últimos minutos que transformó en el 1-2 definitivo.
La plantilla ha quedado cerrada hasta la nueva apertura en enero y ahora le toca a Xavi y a su staff técnico configurar un equipo consistente para afrontar todas las competiciones. La Champions y la Liga serán otra vez los objetivos principales.
Todas las posiciones del equipo se han renovado intentando mejorar su umbral. En el centro de la defensa Iñigo Martínez, que llegó libre, tiene experiencia, calidad y al ser zurdo puede aportar salida en ataque. También posee la suficiente agresividad para ser un jugador importante defensivamente.
Como lateral, Cancelo, que llega cedido, juega en la banda derecha aunque también lo puede hacer en la izquierda. Está muy motivado y podría empezar a ser alineado en el once inicial desde el próximo partido.
En el centro del campo las novedades más importantes son Gündogan, que llega libre, y Oriol Romeu, comprado. Ambos están demostrando que son jugadores válidos. El alemán lleva muchos años en primer nivel y combina con todo tipo de fútbol. Oriol, en su vuelta, tiene la oportunidad de convertirse en un mediocentro defensivo principal del Barça.
En ataque la última novedad ha sido Joao Félix. Su calidad es indiscutible y su motivación por jugar en el Barça ha sido decisiva. Xavi ha de posicionarlo en el lugar donde él pueda aportar al equipo todas sus dotes.
Abde, traspasado con opción de recompra, Ansu y Eric Garcia, cedidos, han hecho posible la llegada de los dos portugueses, pero en algún momento el de Terrassa se puede acordar de ellos.
El 'fair play' económico ha condicionado la planificación de la plantilla y desde esta semana Xavi tiene que cohesionar sus nuevos jugadores para configurar un equipo en el que se puedan complementar y ayudar en situaciones difíciles. Seguro que llegarán en diferentes partidos como el del 4 de octubre frente al Porto en Champions a la espera del primer Clásico de LaLiga, que suele ser decisivo y que se jugará el fin de semana del 29 de octubre en Montjuïc.