
Fermín, en todas
1. FERMÍN, EN TODAS
El Barça entró al partido para liquidar los tres puntos en juego durante la primera parte y casi lo consigue. Ante un Shakhtar jugón iniciando el juego, la presión alta blaugrana resultó beneficiosa aunque no definitiva. A los 7 minutos, Fermín casi abre el numerador si en el momento de rematar hubiese elevado más la pelota para que, ésta, no tropezase con el meta Riznyk. Ahí se salvó el conjunto de Marino Pusic pero siguió arriesgando igual.
Con Gündogan y Fermín sueltos por los pasillos internos más Ferran y Joao Félix ‘buscándose’, el flujo de fútbol interno azulgrana intimidaba más que el externo con Lamine y Marcos Alonso cuando Félix caía por dentro. Sólo Cancelo fue capaz de presentarse ante Riznyk y chutar aunque con la menos buena, su zurda. Poco a poco el equipo ucraniano iba desconectándose de su goleador Sikan. El CONSTANTE trabajo de Fermín era dolor de cabeza para Stepanenko, Bondarenko y Sudakov y ya en área visitante, para los centrales Bondar y Matvienko. El 4-2-3-1 de Pusic no podía enjaular al canterano blaugrana. El Barça mandaba y llegaba al área rival, el Shakhtar no pasaba del medio campo.
2. LA TRI(PLE F
La de Fermín, Ferran y Félix porque estaban con ganas de romper la igualdad y, con el resto de compañeros buscando provocar el error en alguna salida del conjunto ucraniano, casi marcan los tres.
El primero que lo hizo fue Ferran Torres firmando una volea de diestra espectacular después de que Fermín enviase la pelota al poste alto. Con el 1-0 el Barça siguió porfiando (importante para no dejar crecer ni responder al Shakhtar) y ocho minutos más tarde el propio Fermín soltó el derechazo de la noche. Estaba en todas el centrocampista azulgrana. Sólo faltaba uno para redondear la misión y, así, dejar a Xavi tranquilo para efectuar cambios de protección con vistas al Clásico. No llegó el tercero por falta de acierto final tanto en el pase como en algún remate. Al descanso.
3. SIN VELOCIDAD PARA EL CORRECALLES
El segundo acto lo quiso reiniciar el Barça con la intensidad y la creación de oportunidades conseguidas en el primero. No alcanzó el ansiado 3-0 y el Shakhtar fue asaltando el campo blaugrana superado el minuto 60. Tenían físico, Pusic metió a la ‘bala’ Newerton y su equipo fue alargándose. El partido, claramente, cambió de rumbo. Con el 2-0 y el Clásico a menos de 70 horas, alguna mente puso el freno y eso lo pagó caro el equipo y, sobre todo, Oriol Romeu. En espacios reducidos, gran rendimiento; jugando al correcalles, lentitud aprovechada por Sudakov para batir a Ter Stegen de limpio derechazo y poner un inquietante 2-1. Había que detener ese ‘ida y vuelta’ tan perjudicial para los de Xavi porque con Balde, Christensen y Marc Guiu el partido seguía en el precipicio. Cuando entró Casadó, el Barça volvió a jugar con más inteligencia. Tuvieron la sentencia Lamine, Ferran y Guiu pero no estuvieron finos rematando tras ganar en los grandes espacios que dejó el Shakhtar (con Kelsy y Eguinaldo en el césped). Al final, triunfo apurado con la gran sensación de que Fermín pudo llevarse el balón a casa si los postes se lo hubieran concedido. Liderato apuntalado y a pensar (Xavi) cómo fortalecer/conquistar el medio campo el próximo sábado.