Messi volverá a jugar una nueva final con Argentina. Y la verdad es que cada vez que brilla con la selección albiceleste me invade la misma sensación: ojalá hubiéramos disfrutado en el Barça del Leo campeón del mundo. Sí, del Leo más relajado y más feliz con la camiseta de su país. Seguramente nos habría aportado mucho tanto en el terreno de juego como fuera, porque su continuidad en Can Barça era clarísimamente parte de la solución económica, tal y como insistían todos los candidatos a la presidencia durante las elecciones de hace más de tres años.
El astro argentino se enfrenta a una nueva oportunidad para lograr otra Copa América. Sí, ese título que festejamos todos los barcelonistas en 2021 y que se contaba minuto a minutos en las cuentas oficiales del FC Barcelona, incluso cuando el contrato de Messi ya había expirado. El 10, sin papel firmado, era en aquel julio como un jugador más de la plantilla, primero porque las redes sociales del club contaban sus crónicas como si la renovación fuera un hecho y las tiendas del Camp Nou y otras no paraban de vender la nueva camiseta con su nombre. Mientras tanto, la pulga pedía a su amigo Agüero que le hiciese una foto para tenerla lista y anunciar a través de ella su nueva etapa vestido de azulgrana. Pues sí, todo esto pasaba en la anterior edición de la Copa América.
A todos los barcelonistas nos hace felices ver a Leo Messi feliz. Puede jugar en diferentes clubes, pero siempre será el auténtico icono de esta casa. Ah! Y ustedes se preguntarán, ¿y a qué viene todo esto ahora? Pues la respuesta es fácil: son cosas mías y porque a Messi se le echa de menos cada día que pasa.

