Fran Garrigós ganó en el último suspiro y fue a felicitar al abatido rival georgiano que recibió el abrazo con los ojos vidriosos. Poco después de conseguir la primera medalla de la selección española tuvo el gesto de tratar de consolar a su adversario en lugar de solo enloquecer en el tatami con un bronce que ha tardado 24 años en llegar. El judo, el deporte del que fue presidente el actual máximo dirigente del deporte español, Alejandro Blanco, abrió la lata.
La selección femenina de Canadá, actual campeona olímpica, fue sancionada por la FIFA por espiar con un dron a su primera rival en París 2024, Nueva Zelanda en un entrenamiento. La sanción ha sido de seis puntos menos, multa e inhabilitación de la seleccionadora Beverly Priestman, su ayudante Jasmine Mander y el empleado Joseph Lombardi, encargado de manejar el dron. En los Juegos, la cuna del deporte, hay gestos como los de Fran Garrigós y actos como los de la selección campeona olímpica canadiense que se combinan en un París más relajado tras la ceremonia de inauguración.
Quienes no se relajan nunca son los cracks como Rafa Nadal y Carlos Alcaraz que impactaron con su primera foto oficial en un partido en el Roland Garros olímpico y con un triunfo tremendo ante una pareja argentina excelente. Todo fue muy igualado. Ganaron el primer set en el tie break y en el inicio del segundo empezaron perdiendo por 0-3. Y ahí aparecieron las bestias. Le dieron la vuelta y se apuntaron el primer triunfo en una demostración de carácter y capacidad de sobreponerse a la adversidad. Los dobles son específicos. No tienen nada que ver con los individuales. Los dos mejores jugadores del mundo no serían la mejor pareja de dobles del mundo. Pero Nadal y Alcaraz tienen un plus.