El impresionante oro del waterpolo masculino español en Atlanta 96 tuvo a Miki Oca en el agua como jugador. El sensacional primer puesto olímpico del equipo femenino en París lo ha tenido de entrenador. De Oca a Oca y oro porque me toca. El quinto primer metal de la delegación española en Francia tuvo en el entrenador a uno de los principales artífices de un conjunto ganador. Es un Dream Team del agua que, por fin, logró el oro, tras sucumbir en un par de ocasiones anteriormente. Se ganó a Australia y EEUU se había resistido casi siempre. En esta ocasión no pilló ni el bronce.
Es también el quinto oro del equipo español en la historia de los Juegos, que hasta que la selección de fútbol venciera a Francia se habían perdido 10 finales. En París, dos bloques (selección fútbol y waterpolo) se impusieron en la final de los aproximadamente diez equipos que competían en esta ocasión en Francia. El éxito de las waterpolistas es impresionante, como el del equipo de fútbol e igualó ya las medallas logradas en Tokio y Río (17), a la espera de lo que haga finalmente el balonmano, que jugará por el bronce y la improbable de Laura Heredia en pentatlón moderno, hecha la gesta de meterse en la final.
El presidente del COI, el alemán Thomas Bach, 70 años, anunció su adiós en 2025 lo que abrirá el ciclo sucesorio, en el que es posible que participe Juan Antonio Samaranch Salisachs (64), vicepresidente primero del organismo olímpico. La actual situación del difícil entorno mundial y del propio COI necesita al frente un liderazgo fuerte y huir de aventuras. París han sido unos grandes Juegos y el listón está muy alto, pero la gobernanza de un organismo como el COI necesita una mano diplomática y suficiente firmeza para llevar a cabo proyectos que están en marcha. Se abre un periodo muy interesante en el que deberán elegir bien.