El Madrid llegó tarde, y algo forzado, al fútbol femenino mientras el Barça llevaba años trabajando bien. El club blaugrana creyó antes y no ha parado de crecer hasta ahora. La diferencia entre los dos equipos es grande. No hay color. La escuadra de Toril se ha reforzado y ha mejorado con el paso de los tiempos, pero aún está lejos de un bloque homogéneo, que sabe a qué juega y con calidad como es el que dirige Pere Romeu.
Las blaugrana decidieron en la primera parte, con un gol muy temprano de Patri que aumentó a dos con un chutazo y Claudia Pina sentenció los primeros 45 minutos de dominio incontestable. El Barça fue superior sin que Aitana y Pajor tuvieran su mejor día en la primera parte. Bonmatí, que mejoró en la segunda, llevó a cabo una gran jugada driblando hasta la portera Misa y le dejó el balón a Pajor que no acertó a rematar. Graham se bastó para crear peligro por la derecha, Alexia para ordenar y Patri demostró gran capacidad de intimidación. La francesa Feller dejó algún destello, pero la diferencia coral de ambos equipos fue notoria. Las futbolistas blancas apretaron más en la segunda parte y las blaugrana dieron la sensación de bajar una velocidad, aunque solo fue en algunos minutos, con un marcador muy favorable. Alexia, soberbia, acabó marcando un golazo para hacer subir el cuarto. Los cambios de Toril imprimieron más verticalidad y, sobre todo con Weir, trataron de descomponer la línea adelantada de la defensa de un Barça que lleva 47 goles a favor y solo 5 en contra.
El dominio blaugrana en la Liga F es incontestable. El Madrid ha ido mejorando poco a poco, pero el duelo no es un Clásico real en el terreno competitivo, ya que la diferencia aún es grande. El Madrid recibió en 45 minutos los mismos goles que en los ocho partidos anteriores y no se entendió muy bien que Caicedo, la mejor jugadora blanca con diferencia, solo entrara en la segunda mitad. Tampoco se entiende que no haya VAR (la excusa son los campos que no dan para las cámaras). Si lo hubiera, una entrada de Olga a Graham hubiera sido roja, aunque el arbitraje fue correcto en todo el partido.