Ni el Arsenal ni Inglaterra son superiores que el Barça y la selección española, pero son campeonas de Europa, en Champions y Eurocopa. El equipo de Montse Tomé cayó en la tanda de penaltis en un partido que debió ganar por juego, sin tener que llegar a la fatídica tanda. No le han ido bien las penas máximas a una selección que fue muy superior a las inglesas en la primera parte y a partir del minuto 70. En el balance final, España ha sido la mejor selección de una Eurocopa que ha ganado Inglaterra. De alguna manera Aitana y Mariona (ahora en el Arsenal) se jugaban el Balón de Oro en la tanda de penaltis. Fallaron ambas y Salma Paralluelo, mientras Cata detuvo dos lanzamientos. Aitana fue elegida como la MVP en una decisión controvertida, pero que indicó que España fue superior a su rival. Ahora, la selección deberá esperar al Mundial en 2027 como el gran acontecimiento para la venganza.
El equipo de Montse Tomé fue fiel a su estilo y superó en juego a Inglaterra en una primera parte en la que pudo marcar más del único gol que logró en una combinación entre Athenea, Ona Batlle y cabezazo final de Mariona. Las inglesas fueron siempre a remolque y lograron empatar en un remate de cabeza de Russo, sola en el área, en un error de marcaje. Con un solo detalle llegaron a la prórroga sin merecerlo. Todo el tiempo extra fue de la selección, que no logró rematar su dominio, ante una Inglaterra con la lengua fuera. Pero en este Europeo, las inglesas se han superado siempre en los últimos minutos y lo acabaron haciendo en una tanda de penaltis rara, con demasiados fallos por parte de la selección española.
La derrota final no debe empañar la extraordinaria trayectoria de este equipo y su buen fútbol en todos los partidos. No pasa nada. Inglaterra cayó en el Mundial 2023 ante España y en esta ocasión ha sido al revés. Solo le ha faltado definición final para completar un gran fútbol. Ha sido la mejor del torneo, sin duda, y lo ha reconocido todo el mundo en Suiza. La tanda fue una pena en un muy buen trabajo colectivo desde el primer partido. Ni un reproche.