Entrenador

El marcaje individual desactiva al Barça

CORRER ES DE COBARDES

Hay que partir de la base de que en el fútbol no hay sistemas de juego ni fórmulas infalibles y ese es el encanto de este deporte en el que se puede ganar, perder o empatar de mil formas. Esta semana, que no ha sido precisamente feliz para el Barça, nos ha dado el más claro ejemplo de que, viendo una versión nada inspirada del equipo azulgrana, con suerte incluso hubiera podido ganar tanto al PSG, si Dani Olmo hubiera acertado en aquella ocasión para el 2-1 mediada la segunda parte, como al Sevilla, si Lewandowski hubiera marcado el penalti para poner el 2-2 con un cuarto de hora por delante.

Pero eso no oculta que el Barça sólo pudo plantar cara mientras pudo al PSG y estuvo muy, muy lejos de su nivel en el partido ante el Sevilla, que a decir verdad bien pudo irse con varios goles de ventaja en la primera media hora. No fue así y el poder ’acumulado’ de intimidación del Barça, que viene ya de unas cuantas remontadas, acabó metiéndole en un partido del que volvió a salir al fallar el penalti. La impresión final que queda es que el Barça jugó mal. ¿Por qué? una interpretación admisible es que, poco a poco, los rivales ya van ‘aprendiendo’ a jugar ante este Barça. El Sevilla planteó un partido ‘a la antigua’, con marcajes hombre a hombre sobre Pedri y De Jong, que a diferencia de otros días, al recibir el balón, no veían la cara del portero rival sino la del suyo. Nadie podía girarse y eso llevó a un fútbol plano que, aún así, fue capaz de generar 4 o 5 ocasiones claras de gol. El problema más grave estuvo en el sistema defensivo, por la cantidad de veces que un equipo como el Sevilla llegó y chutó fácil desde el centro del área. Ya ante el Levante, al que se le pudo remontar, y sobre todo contra el Rayo, se sufrió. El Sevilla, con cambios de orientación del interior de un lado al lateral del otro, le hizo continuo daño al Barça. No parecía un partido para Lewandowski y, lamentablemente, se confirmó. Adelante, quizás habría centrado a Rashford con Ferran y un lateral más profundo como Balde. En el fútbol siempre estudian cómo pillarte el truco, más aun en el actual, tan televisado, por eso es bueno estar abierto a variar ante cada circunstancia sobre una idea base.

LA CONFUSIÓN ARBITRAL

¿Y si se encierran medio año?

¿Es penalti?¿No es penalti? ¿Es roja? ¿No es roja? ¿Es mano? ¿No es mano? ¿Es galgo? ¿Es podenco? La lista de decisiones en un sentido y de las contrarias que vemos jornada a jornada con los arbitrajes se va alargando. Una semana sí y la otra, también. Partidos como el Sevilla-Barça de este domingo añadieron más capítulos a la discusión o, mejor dicho, a la confusión. Lo mejor que podrían hacer los árbitros es quedar y encerrarse medio año para hablar, a ver si se ponen de acuerdo de una vez y así los que vemos los partidos empezamos a tener alguna cosa clara. ¡Con la ilusión con la que recibí este invento del VAR después de ver cómo funcionaba, por ejemplo, en el tenis el ‘ojo de halcón’! Bendita ingenuidad,

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