La selección española volvió a golear en Granada en un cómodo triunfo frente a Chipre, el colista del grupo. Un triunfo ilusionante liderado por los jóvenes para que la Roja mantenga la segunda plaza, que le asegura billete para la Eurocopa, por detrás de Escocia, líder en solitario pero con un partido más. Gavi, Mikel Merino, Joselu, el debutante Álex Baena, y un doblete de Ferran Torres sellaron el ‘set’ para la Roja.
Luis de la Fuente no hizo tantos cambios como se esperaba pero siguió apostando por el talento y la juventud. Y le funcionó de nuevo. Los chavales le volvieron a dar la razón. Una España sin techo, liderada por jugadores prácticamente Sub-21 a los que liberaron y escudaron los veteranos. Una mezcla esperanzadora, a pesar de la prudencia porque los dos rivales de esta fecha FIFA tampoco son de primera categoría.
Ferrán Torres celebra uno de sus dos tantos ante Chipre.
Gavi, Lamine Yamal y Nico Williams, autor de las dos primeras asistencias de gol, pero que se tuvo que marchar justo antes del acabar el primer tiempo por problemas musculares, abrieron el partido e ilusionaron a la afición española que llenó el Nuevo Los Cármenes.
El extremo del Athletic, pura potencia y velocidad, aprovechó una gran parábola al espacio de Gayà pasado el cuarto de hora. Nico llegó a la línea de fondo para ponerla al primer palo, donde llegó Gavi. El centrocampista azulgrana, que sigue jugando con la protección de rugby en la cabeza para proteger su oreja, empaló el esférico de primeras para perforar la portería de Mall. Era el cuarto gol del futbolista de Los Palacios en 23 partidos como internacional. Buen tanto del vigente Golden Boy, que parece casi un veterano.
Otro nombre propio, el más aclamado junto a Gavi, fue Lamine Yamal. El joven crack del Barça, que ayer fue el titular más joven de la historia de la selección, salió crecido. Era su segundo partido como internacional, pero parecía que llevaba toda la vida jugando con la Roja absoluta. El extremo azulgrana ofreció un auténtico show, con el desparpajo de su generación y la inconsciencia de su edad. Más que español, parecía brasileño. Volvió a la banda derecha, para irse para dentro con su zurda. Y sacó todo su repertorio ante Chipre. Bicicletas, cambios de ritmo, escondía el balón, se giraba sobre sí mimso en plena conducción, la pisaba como si fuera fútbol sala, centró con el exterior... Incluso se atrevió con un saque de esquina buscando el gol olímpico. Como si estuviera jugando en la pista de Rocafonda.
El propio Lamine volvió a aparecer entre líneas para tirar un pase al espacio, por abajo, a Nico. Como si tuviera ojos en la nuca, la picó dándose media vuelta para que corriera su amigo. El delantero del Athltetic tuvo 20 metros de carrera, le acompañaba Morata pero se la quiso jugar él. Su disparo cruzado al pisar área lo sacó Mall con una buena intervención ante la lamentación del capitán, que la esperaba en en el segundo palo.
Nico Williams tardó poco en remediar su error. Antes de la media hora, segunda asistencia del extremo de Pamplona. Centro medido, hacia dentro y cabezazo académico de Mikel Merino para ampliar distancias (2-0).
El partido estaba encarrilado, pero Lamine no se había saciado. El canterano del Barça, mientras la afición granadina hacía la ola, se sacó un zurdazo a la escuadra que escupió el palo. Rebañó el balón Morata y lo empujó a gol, pero el VAR anuló el tercero por fuera de juego del delantero colchonero.
El Tiburón huele la sangre
En niño jugó un hora. Antes, para empezar la segunda parte, habían entrado Joselu y Yeremi por Morata y el lesionado Williams. También tuvieron su oportunidad Ferran Torres, protagonista en su retorno con la Roja, Balde y finalmente se estrenó Álex Baena. Juventud, divino tesoro para Luis de la Fuente y la selección española.
España siguió dominando y Carvajal reivindicó a los veteranos con dos asistencias desde la derecha, su banda. Primero para su cuñado Joselu que cabeceó con autoridad para marcar el tercero y después para Ferran Torres. El Tiburón, en racha, le tiró la pared y marcó el cuarto, mientras que la manita fue obra del debutante Baena. El centrocampista del Villarreal aprovechó una buena asistencia de tacón de Joselu.
Pero otro insaciable es Ferran Torres, que se ha propuesto que esta sea su mejor temporada y cerró la goleada con el sexto. Desmarque en profundidad, gran pase de Rodri y definició con la izquierde de un Tiburón hambriento.
