Cuesta pensar en esta selección española como la de un nombre propio, pero si hay quien destaca con luz propia no es otro que Rodri Hernández, que lógicamente se ha convertido en la extensión de Luis de la Fuente sobre el terreno de juego en los partidos de la Roja.
Parecía une hecatombe cuando Sergio Busquets decidió retirarse de España. Lógico, puesto que el canterano del Barça cambió directamente el rol de lo que debe hacer un centrocampista y fue, durante muchas temporadas, un jugador inalcanzable. Hasta tal punto que Rodri, que en cualquier otro país hubiera sido titular desde muy joven, se tuvo que conformar con esperar su momento, hasta teniendo que hacer de central de urgencia en el Mundial de Qatar para Luis Enrique.
No obstante, después de esa amarga aventura, por fin llegó su turno. Y en un momento inmejorable a nivel personal, ya que a sus 27 años está en su mejor versión posible. Le ha dado tiempo a Pep Guardiola a moldearlo a su gusto y ahora no hay quien dude que no tiene comparación a nivel mundial con nadie que compita en su posición. Quedó claro en la última gala del Balón de Oro, quedando entre los 10 finalistas. En 2023 tuvo un año dorado, fue nombrado el MVP de la final de la Champions League, la primera con el Manchester City gracias a un tanto del español, que hasta en esta faceta del disparo lejano se ha vuelto determinante.
Si hay algo que está claro en el once de España es que es Rodri y once más. No jugó ni un minuto en el último amistoso frente a Andorra, donde Luis de la Fuente pareció guardarse a los que van a ser más importantes en la Eurocopa. Y es que el ex del Atlético de Madrid y Villarreal ya no es importante por un asunto meramente futbolístico, lo es incluso por su capacidad mental. Ganador de Premier League y cansado de jugar partidos importantes, es un referente para una selección que combina mucha juventud con cierta experiencia.
Los que seguramente sigan a Rodri como uno de los puntales en Alemania sean precisamente dos de los más menudos: Nico Willaims y Lamine Yamal. Ellos dos aportarán a España lo que hace mucho tiempo que echa de menos, el desequilibrio. Podrán hacerlo tranquilos porque por detrás estará Rodri cubriéndoles las espaldas. Un crack mundial a todas luces.

