Novak Djokovic jugará este domingo (15:00 horas) su octava final en el Masters 1000 ATP de París-Bercy, ante un joven debutante de 19 años, el danés Holger Rune, que nunca había hecho un torneo tan redondo de esta categoría.
El serbio, 35 años y nº 7, enseñó las garras en el Accor Arena llevándose un 'partidazo' ante el griego Stefanos Tsisipas, 24 años y nº 5. Venció 'Nole' por 6-2, 3-6 y 7-6 (4) en 2h.19' de mucho nivel y alternativas.
El factor desequilibrante volvió a ser ese extra de los elegidos, con un don especial para apabullar en su máxima expresión (el primer set), no desesperarse ante la reacción brillante del rival (segundo) y recuperar toda su sabiduría y potencial en el instante decisivo. Era el 'tiebreak', y Djokovic se vio abajo 3-4 y doble turno de saque Tsitsipas. Recurrió a la chistera para ejecutar una derecha a la línea excepcional que anticipó un parcial favorable de 4-0 para sellar su triunfo.
El decimotercero consecutivo del ya campeón de los ATP de Tel Aviv y Astana, prácticamente intocable desde Wimbledon con una serie de 22 partidos ganados de 23. Cedió uno en la Laver Cup, ante un Felix Auger-Aliassime que se reencontró este sábado con la derrota tras dieciséis encuentros superados. Chocó, 6-4 y 6-2, frente a un muy inspirado Holger Rune, que ascenderá de la 18ª a la 12ª plaza mundial gracias a la clasificación para su cuarta final seguida: perdió las de Sofía y Basilea, se impuso en Estocolmo. Ante Djokovic tiene la referencia, no excesivamente válida, de la derrota en el US Open 2021 por 6-1, 6-7 (5), 6-2 y 6-1.
Con Carlos Alcaraz fuera de concurso por la lesión que sufrió en este mismo escenario el viernes, Rafa Nadal podría arrebatarle el número uno mundial del año en las ATP Finals de Turín. Necesita llegar a la final invicto o ganar el torneo. Y aún está en la puja Tsitsipas pese a sufrir su octava derrota seguida ante Djokovic, que en el tercer set ganó 29 de los 32 puntos disputados con su saque. El heleno tiene que ser campeón invicto en el Masters Final y que Nadal no llegue a la final ni que tampoco hubiera pasado a 'semis' ganando los tres partidos.
Un dato que denota una seguridad extrema, más aún cuando se le escaparon sendos 15-40 para haber hecho el break en los juegos tercero y noveno en ese parcial y no haber sufrido hasta la conclusión.
Djokovic peleará por un 91º título, ponerse a uno de Rafa Nadal y acercarse un poco más a los 103 de Roger Federer. Rune representará a la pujante nueva generación, persiguiendo una tercera corona ATP.
Holger Rune y Novak Djokovic, cuando el danés era un niño. A sus 19, rival del serbio en la final de París-Bercy


