No pudo ser. El portugués Nuno Borges, nº 51 del ranking mundial, fue un rival demasiado duro para un Rafa Nadal (38 años y 261 del mundo) que pagó el excesivo cansancio acumulado durante la semana y no pudo oponer demasiada resistencia en la final del ATP 250 de Bastad (Suecia), su primera desde Roland Garros 20222, en la que cayó derrotado por un contundente 6-3 y 6-2.
A pesar de esta derrota, que le impidió repetir el título logrado hace 19 años (2005) en Bastad, Nadal se marcha de tierras suecas con su principal objetivo cumplido: acumular minutos y sensaciones de cara al próximo objetivo del balear, los Juegos Olímpicos de París 2024 que arrancarán la semana que viene en unas pistas que Nadal conoce a la perfección, las de Roland Garros.
En cuanto a la final, poca historia. Como ha venido siendo habitual en lo que llevamos de semana, el inicio del partido ha estado marcado por las roturas de servicio: hasta cinco 'breaks' consecutivos en los seis primeros juegos. De hecho, Nadal ha perdido sus tres primeros servicios y eso ha sido una losa demasiado grande para el balear, que ha acabado perdiendo por 6-3.
La segunda manga ha empezado con una dinámica totalmente diferente y, de hecho, el primer break no se ha visto hasta el quinto juego, cuando Borges ha puesto el 3-2 en el marcador y ha puesto la primera piedra para cimentar su triunfo final.
Por si fuera poco, el portugués ha vuelto a romper el siguiente servicio de Nadal (5-2) y ha cerrado el partido con un significativo 'ace' (6-2).
Borges consigue así, a sus 27 años, su primer título ATP (en su primera final) de su carrera y deja a Nadal sin poder ampliar su extraordinario palmarés, pero con muy buenas sensaciones (¿aspirar a medalla quizás?) de cara a los Juegos Olímpicos de París.