No es el Masters 1000 y WTA de Miami el mejor escenario histórico para el tenis español. Sólo dos campeones individuales en toda su historia, Arantxa Sánchez Vicario y Carlos Alcaraz. Demasiadas finales perdidas.
Tampoco 2025 será una edición para el recuerdo. Carlos Alcaraz se marchó a las primeras de cambio, Paula Badosa se lesionó en octavos sin poder jugar.
Un vacío que llenó como pudo la cántabra Cristina Bucsa, sorprendente finalista del dobles femeninos tras haber batido a las nº 1, la checa Katerina Siniakova y la estadounidense Taylor Townsend.
La de Torrelavega, 27 años y nº 25 mundial de dobles, no pudo cerrar su participación con victoria. Junto a la japonesa Miyu Kato, 30 años y nº 39, perdieron con las rusas Mirra Andreeva y Diana Shnaider, medallistas de plata en París 2024, recientes campeonas del WTA de Brisbane y semifinalistas en el Open de Australia. Jóvenes, 17 y 20 años, y muy buenas también en individuales, 6ª y 13ª.
Abajo, Cristina Bucsa y Miyu Kato, finalistas ante las campeonas Mirra Andreeva y Diana Shnaider
Andreeva, con la ayuda de la entrenadora española Conchita Martínez, y Shnaider se impusieron en un accidentado partido a Bucsa y Kato por 6-3, 6-7 (5) y 10-2 en el supertiebrek definitivo. En una final que estuvo parada prácticamente siete horas, por lluvia, con 3-0 en el marcador para las luego campeonas.
Una tortura de jornada. Cristina Bucsa, a seguir. Fue campeona del Masters 1000 WTA de Madrid y bronce olímpico con Sara Sorribes, con la que se reencontrará en unas horas para competir en la tierra batida de Bogotá. Se reúnen como par.
Continúa el éxito de Mirra Andreeva y Conchita Martínez. WTA 1000 de dobles después de los individuales en Dubai e Indian Wells.
