Carlos Alcaraz sumó una segunda reclamación arbitral en sus tres partidos disputados en el Masters 1000 ATP de Cincinnati. El murciano no está dispuesto a dejar pasar situaciones que considera no son normales. Especialmente comprometido está en la lucha con la puesta en marcha del reloj de los 25" para sacar después de un punto.
Los jueces de silla de la ATP se defienden señalando que no son ellos quienes ahora aprietan el botón, sino que salta automáticamente. Sin tener en cuenta cómo ha sido el esfuerzo previo o las interrupciones, por ejemplo.
Alcaraz dio un toque de atención al irlandés Fergus Murphy, con quien no era la primera vez que salía el tema en pista. Aunque diferente fue la polémica en su duelo de tercera ronda con el italiano Luca Nardi. Con el estadounidense Greg Allenworth de árbitro.
Con el partido ya muy avanzado, el juez de silla pidió a Alcaraz, durante un descanso, que cubriera la publicidad de sus botellas personales de bebida (de Evian, uno de sus patrocinadores). "Nos lo han dicho por el tema de los logos y los patrocinadores", señaló Allenworth. El torneo tiene a G&J Pepsi entre sus sponsors.
Pero Alcaraz no entendía que no hubiera sido advertido al inicio del encuentro, que la petición arbitral llegara ya después de muchos minutos y juegos de encuentro. Y se fue calentando ante la insistencia del juez de silla: "No es culpa mía. ¿Por qué tendría que cubrirla? No es mi culpa", insistía.
Consiguió que el árbitro reconociese su fallo. "Sí, es culpa mía porque no me di cuenta antes". Lo que no calmó a Alcaraz en su reclamación: "Así que, porque es culpa tuya, yo tengo que cubrirla. Esto no funciona así, y no la voy a tapar", sentenció un tanto mosqueado porque ya estaba en plena faena buscando una plaza en cuartos.
Pese al rifirrafe, mantuvo su plan de juego, acabó batiendo al italiano Luca Nardi por 6-1 y 6-4, remontando un 2-4 en el segundo set. Este viernes tiene partido de cuartos contra el ruso Andrey Rublev.


