Paula Badosa llegó a tiempo para estar en la convocatoria de la selección española, que debuta este miércoles en las Billie Jean King Cup Finals, en la localidad china de Shenzhen. El equipo que capitanea Carla Suárez se mide en la eliminatoria de cuartos a Ucrania.
La catalana mantiene el número uno del tenis español en el ranking mundial, aunque no ha podido seguir el ritmo de competición de Jéssica Bouzas y Cristina Bucsa, cuyo nivel ha subido durante mucho el verano.
Para Badosa ya es un éxito poder encarar el torneo, dado que no juega desde Wimbledon. Casi dos meses y medio de parón, de nuevo por una lesión. Una rotura en el psoas. Se ha tenido que acostumbrar a esas largas ausencias, víctima como es de un problema lumbar crónico.
Y el ranking mundial WTA no perdona. Demasiado castigo para Paula Badosa, que se despidió del top-10 sin poder defender sus buenos resultados durante agosto de 2024, cuando encadenó el título de Charleston, las semifinales de Cincinnati y los cuartos del US Open.
De los 1.385 sumados en aquel periplo, cero en la actualidad. Se marchó de Wimbledon, donde ya perdió también puntos, con 3.454, en la décima plaza de la clasificación. Regresa siendo vigésima con 2.195. Con la semifinales de Pekín y Ningbo por defender antes de que concluya una temporada de picos muy altos, como las 'semis' del Open de Australia, cuando ha podido competir en condiciones. Y, a su pesar, de prolongadas bajas.
Paula Badosa afronta un nuevo reto de recuperación. El tenis lo tiene afilado, pero las interrupciones no la dejan mantener esa línea regular que permite adquirir ritmo y resistencia de alta competición. Lo vuelve a probar, desde Shenzhen, sea alineada o no este miércoles ante Ucrania, liderada por Elina Svitolina y Marta Kostyuk.


