Tras el debut este domingo de la selección femenina, a primera hora de este lunes (7:00) será la selección española masculina la que inicie su camino en el Mundial de Doha. Los flamantes campeones de Europa se miden a una Sudáfrica que les permitirá coger ritmo de competición en un campeonato en el que, como en el evento continental de Croacia de días atrás, quieren ir de menos a más.
Así lo ha explicado David Martín en la previa en declaraciones difundidas por la Real Federación Española de Natación. "El objetivo en este Mundial es competir y aspirar a lo más alto. No vamos a llegar todavía a nuestro máximo nivel. El Europeo ha sido duro físicamente y lo más importante es que la segunda semana estemos al cien por cien. El objetivo es quedar primeros de grupo", ha señalado.
Esa ruta pasará para España por sacar sin sobresaltos este duelo inicial contra Sudáfrica y por jugarse la primera plaza el miércoles frente a Croacia antes de un duelo de cierre ante Australia, el que más dudas plantea sobre qué se va a encontrar el equipo español. "Es una incógnita, pero será un rival físico, aunque si estamos a nuestro nivel lo podremos sacar", ha dicho Martín.
Antes hay que pensar en la primera parada del camino, una Sudáfrica a la que ya se midió en el cierre de la primera fase del pasado Mundial de Fukuoka y a la que derrotó por un contundente 27-6. Formada por jugadores no profesionales, la selección sudafricana no debe poner en ningún aprieto a un equipo español que tendrá opción de volver a coger rodaje, probar diferentes sistemas de juego y repartir minutos entre sus jugadores.
Todos ellos mostraron gran nivel en el pasado Europeo, pero ya han avisado que tras los días de entrenamiento y de regulación de cargas habrá que volver a poner a punto los mecanismos de juego. En ellos, España tratará de soltarse en ataque y de no cometer errores en defensa, llamada una vez más a ser su base en este campeonato.
Este partido será el test antes de la reedición de esa final europea contra Croacia del miércoles, un partido clave porque se espera que en él se decida la primera plaza de grupo y, con ello, la opción de evitar los octavos de final. La selección quiere mantener en Doha su alto ritmo de juego desde el principio, sin la presión de tener que jugarse a una carta un billete olímpico que ya tiene y dispuesta a ir paso a paso, pero con aspiraciones máximas.



