McIlroy amplió la estadística: liderato firme tras la segunda vuelta, 'major' al bolsillo
GOLF
Aunque con tremendo sufrimiento, el norirlandés amarró un Masters de Augusta edificado en una sobresaliente primera mitad del torneo: no se ha perdido ningún Grand Slam que se dominaba con seis golpes de ventaja en el ecuador
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- Marta Pérez
Periodista
Los torneos de golf se empiezan a buscar los jueves y se ganan los domingos. Pero no es menos cierto que edificar un liderato sólido en las primeras jornadas puede ser la base para rematar el trabajo en el cierre. Si no, que se lo digan a Rory McIlroy, quien este domingo conquistó el Masters de Augusta por un golpe de diferencia sobre Scottie Scheffler.
La distancia construida en los días previos, por lo tanto, fue fundamental para la conquista del sexto 'major' del norirlandés. McIlroy acabó la segunda jornada con seis golpes de diferencia sobre Sam Burns y Patrick Reed tras un espectacular -12 en el cómputo de las dos rondas iniciales. Todo parecía en su mano para llevarse el título.
Pero lo cierto es que tuvo que emplearse a fondo en el cierre. McIlroy ya tenía empatado a Cameron Young tras el sábado, con el torneo tremendamente abierto a varias bandas. Sin embargo, resistió el domingo para dar continuidad a una estadística que sigue viva.
Tal como recoge Justin Ray, en las cinco ocasiones previas en las que un jugador dominó un 'major' por al menos seis golpes de diferencia tras las dos primeras rondas, había acabado ganando. Sucedió con Henry Cotton en el British Open de 1934 (nueve de diferencia en el ecuador del torneo), con Brooks Koepka en el PGA Championship de 2019 (tenía siete golpes de ventaja), con Tiger Woods en el US Open de 2000 (ganaba por seis en el ecuador), con el propio Rory McIlroy en el US Open 2011 (otros seis) y con Martin Kaymer en el US Open de 2014 (otros seis).
Contra el hecho de no romper esa estadística competía McIlroy en la jornada del domingo. Tuvo que emplearse hasta un gran susto final en el hoyo 18, con una salida al búnker cuando contaba con dos golpes de ventaja. Terminó ganando con uno y mantiene inmaculada esa realidad.


