
Black Friday Barça
OPINIÓN
Animado por el juego del Barça, ahora que todo el mundo dice que Xavi ha encontrado lo que extravió Koeman, me puse a mirar estadísticas para convencerme de que el milagro de Múnich es posible. Y casi me lesioné yo mismo al leerlas. Resulta que el Bayern, al que estamos obligados a ganar, multiplica por diez los goles del Barça. Ellos han marcado 19 y nosotros un mísero par. Sólo dos, para que me entiendan. Sí, los alemanes son los más goleadores de Europa. Desde entonces veo a Lewandowski en todas partes. En casa, en el súper, en el gimnasio, en el metro… El subconsciente que me juega malas pasadas. Le veo a él pero a nadie del Barça. Y es que la delantera azulgrana no existe. Al Kun, pobre, no está ni se le espera; Braithwaite anda atareado con los fisios; Luuk de Jong y Xavi no han contratado aún un traductor; Ansu y Dembélé son de cristal y cuando juegan parecen empezar la cuenta atrás de una nueva lesión y Memphis, como alterna tres posiciones, se desorienta y no marca. Aprovecharía que estamos en el Black Friday para hacer liquidación total como aquella tienda de la rambla de Catalunya barcelonesa que se pasaba el día de rebajas con rótulos tan impactantes como “Nos hundimos, glu, glu, glu”. Con el dinero, trataría de comprar alguna ganga, aunque no sé si llegamos a tiempo. Si no se reciben ofertas por los delanteros, sacaría a la venta a todos aquellos ejecutivos culés que llevan años sin levantar un buen proyecto deportivo. Me temo, sin embargo, que no los querrían ni regalados