
Crack, burlas y asco
Crack
El mejor de la historia ha vuelto a llevar a la selección de su país a otra final del Mundial. Igual que en 2014 y también igual que en las finales de la Copa de América, Leo Messi ha sido el artífice de los éxitos de un equipo sin grandes jugadores. A sus 35 años hemos vuelto a ver la mejor versión de Messi. Cuando aquí, en el Barça, lo invitaron a salir alguien nos vendió que el nuevo proyecto no se podía construir a partir de Messi. Otros pensábamos que los Pedri, Gavi, Ansu Fati, y compañia crecerían más al lado de un crack como Leo.
Burlas
Ya he contado en alguna ocasión que los de mi generación crecimos con aquella selección holandesa que revolucionó el mundo del fútbol, que nos enamoró pese perder dos finales consecutivas, la del 74 y la del 78. Cuando el símbolo de aquella selección y del Ajax, Johan Cruyff, fichó por el Barça se creó un vínculo sentimental con Holanda, un vínculo que sigue vivo. Por eso nos dolieron las burlas y los desplantes de los futbolistas argentinos hacia los holandeses una vez concluido el partido. Hay que ser generoso en la victoria.
Asco
Iran ha sido la selección más valiente. No por su actitud en el terreno de juego, sino fuera de él. Los futbolistas iraníes se atrevieron a denunciar la falta de libertades de su país. Uno que no estaba en el Mundial, Amir Nasr-Azadani, fue detenido y será ejecutado por participar en las manifestaciones y defender los derechos de lasmujeres. La Federación Internacional de Futbolistas Profesiones (FIFPRO), dice sentirse conmocionada y asqueada y ha pedido a las autoridades iraníes que eliminen la pena. Asco, mucho asco.