
Sorpresas desagradables en Montjuïc
SOCIO 13.268
Ayer era el día esperado por muchos abonados culés, ávidos de noticias sobre el traslado de los partidos del Barça al Estadi Lluís Companys durante un año y medio. Todo muy bien contado y detallado pero la sorpresa, desagradable, fue doble. Sabíamos todos los barcelonistas que la subida a Montjuïc comportaría renuncias, sacrificios e incomodidades. De acuerdo, todo por el Barça. Pero dos de las medidas anunciadas ayer parecen una tomadura de pelo a los socios. El número de butacas reservada para los abonados es paupérrimo y el precio de los pases de temporada son un abuso. Vayamos por partes.
De las 49.472 localidades comercializables del Estadi Olímpic solo 27.385 serán para los socios abonados actuales. Esta es la noticia. Las otras 22.087 serán para compromisos de Club, patrocinadores, para poner a la venta y el porcentaje indicado para la afición rival. Es decir, parece que se hayan tomado las medidas de una final, o de un partido excepcional, pero se establecen como norma para toda la temporada. Hoy por hoy, en el Camp Nou, el 80% del aforo es para los abonados. En cambio, en el exilio en Montjuïc sólo el 55% de las butacas serán para los abonados de toda la vida. Eso sí, en función del grado de fidelidad y asistencia al Camp Nou durante la presente temporada 2023-24, los abonados tendrán preferencia para elegir zona. La localidad siempre será distinta y, si hay más demanda que oferta, se hará un sorteo como pasaba en pandemia. Es un sistema justo. Pero volver a los 27.000 abonados en el estadio nos retorna al mes de agosto de 2021, cuando en nombre del coronavirus se permitía una asistencia máxima al Camp Nou de hasta 30.000 aficionados. Le preguntaron oportunamente a la vicepresidente Elena Fort: ¿por qué solo 27.000 abonados en Montjuïc? Respondió que la encuesta que el club hizo a los abonados preguntando si subirían al Lluís Companys arrojó, aproximadamente, esa cifra.
El segundo factor inesperado fue la subida de precios. Un asiento de lateral para la temporada 23-24 en Montjuïc costará 1.002 euros. Cada tribuna saldrá a 1.738 euros. Si esta temporada, en el Camp Nou, los ‘tribuneros’ hemos pagado 1.200 euros, la subida de precios es del 44%. Una barbaridad, sorprendente e inesperada. A pregunta oportuna de La Vanguardia, Elena Fort sentenció “no hay subida de precios. Ni subida ni bajada, es otro producto”. Efectivamente, un producto peor: en una casa que no es la nuestra, con peor visibilidad, cada día en una silla distinta y donde para llegar al estadio será una odisea. Ni el retorno de Messi justifica una subida así.
Laporta, en su primer mandato, ya subió un 40% los abonos del Camp Nou. En la campaña electoral de 2021 nadie se lo recordó. Quizá ahora algunos socios y excandidatos habrán hecho memoria. Eso sí, Fort remarcó que estos precios son “exclusivamente” para el año del Lluís Companys. Queda dicho pues que la subida de más del 40% del precio de las butacas no se consolidará para el nuevo Spotify Camp Nou. Esperemos que así sea. Ahora, a partir del 2 de mayo, cada abonado tendrá que decir si se apunta o no a tener el pase para la temporada siguiente. Con estos condicionantes, subir o no a Montjuïc es la cuestión