¿Hasta cuándo, herr Flick?
En fechas recientes expuse dudas sobre esta segunda temporada de Hansi Flick basadas en dos puntos: persistir en el fuera de juego radical sin Íñigo Martínez, cuando ya todos los técnicos han preparado el antídoto, y el símil con lo ocurrido con Terry Venables en 1985, cuando, tras una temporada sorprendente por exitosa, porfió en el fuera de juego a la siguiente y ahí cavó su tumba.
Las dos primeras derrotas hacen daño por sí mismas, pero también por cómo llegaron, con sensación de bajo nivel físico ante el PSG y de inseguridad y despiste general en Sevilla. Y, en ambos casos, falta de soluciones desde el banquillo para paliar tantas carencias, cuando los técnicos rivales ya te han tomado la matrícula.
El principal motivo de tantos errores radica en la persistencia de mantener la defensa adelantada hasta la línea central para provocar el fuera de juego del rival… pero regalando espacio para sus contrataques. Un suicidio. De los siete goles encajados en los tres últimos partidos, cinco fueron de contrataques culminados con disparos fáciles y sin oposición dentro del área. Vamos, como la noche de Vallecas, con la diferencia que allí Joan Garcia salvó ‘solo’ cinco uno contra uno.
Flick está a tiempo de rectificar. Cuando los jugadores tiemblan como flanes lo aconsejable es darles seguridad y tranquilidad. Pedri y De Jong son los mejores construyendo juego, pero se vacían controlando rivales. Retrasar la defensa, poner un tercer centrocampista con llegada, como Eric, y profundizar más por las bandas daría un respiro a un equipo que no sabe cómo salir del rompecabezas que le supone regalar tanto terreno y goles fáciles a sus rivales. ¿Hasta cuándo?
