
Histórico y legendario
Lo definió perfectamente Djokovic: “La mejor palabra para definir lo que has logrado es histórico y legendario”, comentó el gran tenista serbio en la ceremonia de los premios. Y bromeó: “Nos veremos en más finales en los próximos diez años”. Carlos Alcaraz logró otro récord de precocidad, siendo el tenista más joven en ganar los cuatro Grand Slams. Nadal, Federer o el propio Djokovic lo hicieron también, pero con más años. El deportista murciano evidenció una potencia física, técnica tenística y fuerza mental para derrotar a Nole, que se adjudicó el primer set. La diferencia generacional fue de alguna manera determinante: 38 años contra 22. Djokovic ya había vencido a Sinner. Parecía imposible que un día y medio después pudiera hacer lo mismo con el número uno.
Alcaraz es un vendaval. Superó claramente a su rival en los primeros servicios y dio una exhibición (otra) de recursos que acabaron por doblegar la resistencia de un extraordinario Djokovic. Hay que poner en valor lo que está haciendo el serbio, el único capaz de seguir la estela de dos jugadores jóvenes impresionantes como el español y el italiano, a sus 38 años. Es un ejemplo de mentalidad y competitividad en el deporte. No pudo sumar el número 25 a los 24 Grand Slams conquistados que lo convierten, o lo convertirán, en el mejor tenista de la historia en títulos grandes, pero es uno de los héroes de la historia del tenis.
Como Rafa Nadal, que no quiso perderse la final, en un gran gesto. Tanto Djokovic, como Alcaraz, destacaron su presencia. Carlos ha tenido una carrera y una forma de actuar en el deporte como espejo y no defrauda. En Australia venció con autoridad, 45 días después de la ruptura con su entrenador Juan Carlos Ferrero. Al concluir el partido fue abrazarse con sus técnicos y con su familia. “Nadie sabe lo duro que ha sido lograr este trofeo y lo que hemos pasado para llegar a este momento”, comentó Alcaraz, el número uno del mundo, capaz de competir con el 'Big 3', con el 'Big 2' y aspirar a ser el Big One. En Australia pareció eso, ante una leyenda del tenis que reconoció su triunfo: “Histórico y legendario”.